Para Juan Pablo II el periodismo era una "difícil y fascinante vocación"
Redacción Madrid. La Fundación Crónica Blanca otorgó ayer el segundo premio de periodismo Juan Pablo II a Juan Pablo Colmenarejo. La Fundación, que agrupa a su alrededor a un buen grupo de periodistas católicos, ha querido reconocer la trayectoria y la labor de un joven comunicador que desde las "Noticias Mediodía" de Onda Cero ofrece claves de lectura de la información, no sólo con las cualidades de buen peridismo sino con las propias de un periodista cristiano, según reconoció durante su intervención el presidente de Crónica Blanca, el sacerdote y periodista Manuel Bru. El año pasado, el galardón fue otorgado a Javi Nieves por idénticas razones.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


