Las Carmelitas Descalzas de Valladolid agradecen la ayuda a todos
Redacción Madrid. La Priora del Monasterio del Corazón de Jesús y San José de Valladolid (Carmelitas Descalzas), Madre Olga María, ha remitido a Diario YA una carta en la que agradece el apoyo económico y moral que han recibido en las últimas semanas, que ha ayudado, en parte, a paliar la grave situación de pobreza en la que se encuentran. En un emocionado texto en el que nos felicitan la Pascua y expresan su alegría por la Resurrección de Cristo, las hermanas del Monasterio vallisoletano ofrecen a todas las personas de buena voluntad la posibilidad de ayudarlas de una manera periódica, con pequeñas aportaciones de 20 euros mensuales que las permitan remediar su angustiosa situación. Para colaborar, pinche aquí.
Unas carmelitas piden ayuda para no ser embargadas
Redacción Madrid. 28 de marzo. Si en algo debemos distinguirnos siempre los cristianos es en la ayuda al necesitado, en el socorro a todo aquel que nos necesite. Las monjas del Monasterio de Carmelitas Descalzas del Corazón de Jesús y San José, de Valladolid, han remitido una carta explicando la dramática situación económica por la que atraviesan, que puede llevarlas directamente a la calle, porque el banco les reclama las cuotas de una hipoteca a la que no pueden hacer frente. El número de cuenta en el que nuestros lectores pueden ayudar a estas hermanas es el 0075 0420 21 060078830.
Dulces hechos por monjas
Redacción Madrid. 13 de diciembre.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


