Titadyn para aburrir
Rafael Nieto. He leído (tenía muchos pecados sin confesar desde hacía tiempo, y había que hacer penitencia intensiva) el libro del químico Antonio Iglesias titulado “Titadyn”. Entiéndaseme: la tesis que defiende la publicación es absolutamente certera, pone en evidencia las múltiples irregularidades en la instrucción del juicio del 11-M y ofrece una exuberante documentación que avala por sí misma la certeza de que en España se nos quiere escamotear la verdad del atentado más grave de nuestra historia. El problema de este libro es que no es un libro; es el informe pericial de un químico.
El Madrid, CR7 y el imperio del monopolio
Rafael Nieto. Hace algunas semanas, me mostré partidario de poner a Florentino Pérez en el Palacio de La Moncloa. Pero no con un proceso democrático al uso (es decir, con urnas y todo eso), sino manu militari, por el Bien Común, por incomparecencia del rival, por sentido común, porque sí. Después del fichaje de Cristiano Ronaldo por el Real Madrid, creo que España tiene la obligación inexcusable de tirar de talonario, y fichar a Florentino.
Europa no interesa
Rafael Nieto. Una primera lectura, rápida pero atenta, de los resultados electorales nos convence de que España sigue apostando abiertamente por el bipartidismo, que aquí es frentismo. PSOE y PP se llevan más del 80% de los votos, y del porcentaje restante, nacionalistas y filocomunistas se llevan la palma. Por tanto, y aunque sea duro admitirlo, es preciso subrayar que el pueblo español, mayoritariamente, acepta el sistema y está encantado con esta alternancia sagastacanovista.
El “bautizo” de Leo
Rafael Nieto. De las cosas que más vergüenza ajena provocan en la España de hoy es el orgullo inconsciente e infantil de cierta clase de personajes elevados al Club de la Farándula por la estulticia general. Los encontrarán por todas partes: elevan el mentón, relajan el buche, miran por encima del hombro para demostrar que sí, que no caben de gozo por ir “contracorriente”, por romper con la norma, por golpear la tradición con su comportamiento diario.
La cadena perpetua
Rafael Nieto. Hay debates en la sociedad que no pueden acallar ni las modas de lo políticamente correcto ni la marea de medios de comunicación de inspiración giliprogre, tan del gusto de la gente. Uno de ellos es el que tiene que ver con la cadena perpetua. Los casos de Mari Luz Cortés y de Marta del Castillo han despertado la conciencia dormida de miles de personas, y más de un millón han dado su firma para que se regule la cadena perpetua para ciertos casos de asesinato.
El triunfo de la fe
Rafael Nieto. El fútbol, por mucho que algunos quieran teorizar demasiado, es un deporte sencillo en el que normalmente gana el que sale al campo con verdadera intención de ganar. No el que quiere ganar, sino el que pone todo (el ánimo, la fe, el talento, el físico, la resistencia mental y la experiencia) al servicio de una idea colectiva, que es la victoria en el campo.
Mayormente
Rafael Nieto. Estuve con Jaime Mayor hace un par de meses en una cena organizada por Manuel Bru y su entrañable “Crónica Blanca”. Encontré a un hombre sereno y lúcido, brillante, capaz de gestionar una larga experiencia política y la ilusión que siempre aporta la claridad de ideas. Nos convenció, y eso no es fácil en una velada con periodistas. Pero por desgracia para él, y para su partido, anoche fue casi brutalmente torpedeado por un candidato socialista, López Aguilar, que es un auténtico campeón de la demagogia.
No hay justicia, no hay democracia
Rafael Nieto. Tiene razón Aznar al decir que un país democrático no puede funcionar mientras existan filtraciones en los sumarios judiciales. Lo que no dice es por qué él, durante los ocho años que estuvo en el Gobierno, no movió un dedo para arreglar ese problema; por qué desaprovechó la ocasión, quizá única, de convertir la pestilente justicia española en una institución respetable, base de una democracia sana.
La verdad del 11-M
Rafael Nieto. Los compañeros del diario El Mundo revelaban ayer un informe realizado por el experto químico Antonio Iglesias según el cual es altamente probable que en uno de los focos de explosión de los atentados del 11-M hubiese explotado Titadyne. Se trata de una novedad que vuelve a poner en solfa la controvertida sentencia de la mayor masacre terrorista de la historia de Europa, asestando una puñalada terrible a la credibilidad de la democracia española y, por ende, también del sistema de partidos actual.
Un Florentino para España
Rafael Nieto. Aunque el fútbol parece un entretenimiento para ociosos y pepotes (“veintidós tíos en calzoncillos corriendo detrás de un balón” lo definió siempre mi madre), a veces es sugestivo y evoca situaciones más “serias”. Por ejemplo, del partido del pasado sábado en el Bernabeu (2-6 a favor del Barça, por si alguno no se ha enterado), uno saca la conclusión de que las organizaciones deportivas transnacionales, como en este caso es el club merengón, entran en crisis o están en caída libre, hacen poda en la base (o sea, en la plantilla de jugadores), después en el banquillo (entrenador y cuerpo técnico) y terminan, sin excepción, en el palco presidencial.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


