Home

Diario YA

¿Es una buena opción contratar depósitos a corto plazo?

Los depósitos bancarios son un producto financiero donde se entrega una cantidad de dinero a una entidad bancaria con el objetivo de obtener intereses después de un período de tiempo determinado.

Para realizar un depósito bancario se deben estipular todas las condiciones en un contrato, en donde se establecen el tiempo de duración y la rentabilidad, entre otros aspectos. Este tipo de producto se convirtieron en una vía para que los bancos obtuviesen dinero y, a su vez, dar financiación a otros clientes.

Existen varios tipos de depósitos dependiendo de su rentabilidad, a largo plazo, a plazo fijo, mixtos o a corto plazo.

La inversión en los depósitos a corto plazo es una forma de obtener beneficios del dinero que tenemos ahorrado en un plazo corto de tiempo y con un máximo 12 meses. El riesgo que asumen los ahorradores con este tipo de productos es menor ya que el tiempo del que no se dispone del dinero es más corto, sin embargo, hoy en día generan muy poca rentabilidad debido al contexto global, en una época donde los mínimos históricos han caído si pensamos en tipos de interés. De igual forma, entidades financieras como Banco Mediolanum, ofrecen algunas alternativas interesantes con este tipo de producto generando rentabilidad.

De igual forma, si deseas contratar un depósito a corto plazo existen diferentes opciones que van desde la inversión de un mes hasta, como ya hemos mencionado, los 12 meses. Sin embargo, los depósitos más habituales son los que las entidades bancarias permutan entre uno y seis meses.

Según los últimos datos recogidos del Banco de España, en la sección Cinco Días del diario El País, el tipo medio de los nuevos depósitos hasta un año cayó en noviembre de 2016 al 0,11%, situándose exactamente al mismo nivel que los tipos que se pagan a plazos más largos.

El mismo medio explica que en escenarios normales, los depósitos más largos suelen estar mejor remunerados para animar el prolongado tiempo que el ahorrador deja su depósito de dinero en el banco. Sin embargo, algunas entidades también aplican intereses atractivos en los depósitos a corto plazo –entre dos y tres meses- para captar clientes, lo que revela en algunos momentos que los tipos medios en las imposiciones a plazo fijo sean superiores en espacios de hasta un año.

La política expansiva y las estadísticas del Banco Central Europeo prorrogaron un año más su programa de expansión monetaria, desde noviembre de 2017 hasta septiembre de 2018. En opinión de los expertos, esto podría hacer que la esperada subida de los tipos de interés, que están actualmente en el 0%, se retrase a mediados de 2019.

Entendiendo las circunstancias actuales, la rentabilidad para los ahorradores es baja si se tiene en cuenta la inflación, por lo que posiblemente éste acabe perdiendo su poder adquisitivo en general. Sin embargo, no todo son malas noticias, los depósitos a corto plazo sirven como una herramienta para gestionar la liquidez del ahorrador y sacar beneficios en tiempos cortos y definidos.