A Obama le molesta la castidad
Eva N Ferraz
La castidad no sólo es posible, sino necesaria para un sano equilibrio interior. Y esta realidad, refrendada en las últimas encuestas norteamericanas, en las que un 70% de padres y adolescentes consideraban la continencia hasta el matrimonio como el mejor modo de vivir la sexualidad juvenil, ha sido ocultada por Obama. ¿Será porque las multinacionales de la anticoncepción y de los preservativos, tienen un peso enorme en la financiación de los partidos? Pero la experta en temas de adolescencia, Lisa Rue y la asociación FOIA para la libertad de información, acusaron a la administración de ocultar parte de los resultados. Ya hace años, la mayoría de los estudiantes demandaron que se les enseñase cómo vivir la castidad, después de las propuestas fraudulentas que durante décadas exaltaron la promiscuidad y les abocaron a una vida desgraciada. Los mandamientos cristianos 6º y 9º, protectores del amor humano, enseñan que sólo la pureza puede elevar el amor a sus más altas cotas, aquellas en las que interviene la parte espiritual del hombre. Aunque muchas de nuestras autoridades se empeñen en engañar a las nuevas generaciones llamando "amor", al instinto más bruto.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


