Ante la privatización de la Lotería del Estado
Amparo Tos Boix. El Gobierno español piensa privatizar la Lotería del Estado. Es conocida la caricatura del hombre que sale de una sala de juego con un tonel por toda vestimenta. Esta es la imagen de nuestro Presidente, desnudo de todo: de moral o ética al gusto, de prudencia política, de sentido de estado, de apoyo de Europa ¡ahora que presidimos la UE!; precisamos hacer dinero rápido como sea para hacer frente a los gastos que suponen los crecientes intereses de los créditos, las "dádivas" a los millones de parados que ha creado -que lo que quieren es trabajar-, llenar el cazo de los obligados apoyos en el hemicirco; como nos estamos quedando sin crédito internacional, hacemos como cualquier familia en paro, o sea, nos deshacemos -malbaratándolo- del patrimonio familiar: ayer fue el oro -dicen-, hoy preparan la Lotería del Estado; esta situación recuerda el tren de los hermanos Marx quemando todos los vagones al grito de más madera, claro que, ellos sí llegaron al final, y nosotros
No me extrañaría leer que privatiza el Banco de España, total, para como la está dejando


















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.



