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Diario YA

Tres naciones fueron clave para frenar esta matanza y sangría de mártires cristianos:

Armenia sigue siendo el fundamento diplomático euroasiático

Daniel Ponce Alegre. Pontificio Instituto Oriental.

Desde que el pueblo armenio se vio sometido al " Gran Mal ", en palabras de la investigadora del Archivo Secreto Vaticano Valentina Karakhanian, han transcurrido 102 años. Contrariamente a lo que se pudiera haber esperado dicho pueblo ( cristiano desde el año 301 d. C. ) no se ha disuelto, no se ha convertido en un elemento económico, cultural o estratégico insignificante en la escena internacional. ¿ Qué ha hecho que esto sea así ?.

La misma investigadora antes citada, en la extensa información que analiza y a la que este redactor a tenido acceso, contextualiza el momento en que se produce ese " Gran Mal ", es decir, el genocidio de más de 1.5 millones de cristianos armenios, y con esa contextualización nos da la respuesta.

El Imperio Otomano, en guerra durante más de 5 siglos con las naciones cristianas de Europa, se encontraba ( bajo la dirección de la diplomacia masónica anglofrancesa y a través de la Logia de los Jóvenes Turcos, de Obediencia Inglesa, a la que pertenecía el General Ataturk ) en un proceso de repliegue y fortalecimiento interno y para ello inició un proceso " de limpieza étnica " y yihad, tras la cual sólo quedasen los musulmanes turcos otomanos. Esta decisión no sólo exigía la eliminación de casi 2 millones de armenios sino de más de 1 millón de cristianos maronitas egipcios, asirios, melquitas iraquíes y caldeos babilonios.

Tres naciones fueron clave para frenar esta matanza y sangría de mártires cristianos:

La Cristiana Rusia y las chiíes Irán y Siria, en ambas dos aún en la actualidad la comunidad cristiana armenia no sólo es respetada sino muy querida y floreciente; y por supuesto también en Rusia, con cuyas relaciones Armenia se constituye en un elemento clave y alternativo en la diplomacia euroasiática, a cuya cabeza sigue estando la Cristiana Rusia, que como en 1917 sigue siendo el objetivo de las logias masónicas.

La Alianza Cristiana se constituye en la actualidad, como lo fue entonces, en un elemento estratégico de diplomacia, y las relaciones entre Rusia y Armenia son clave, sobre todo ante la más que posible pérdida de pueblos como el ucraniano o el georgiano que están cediendo a las presiones de la Ideología de Género, LGTBI o alianzas con naciones musulmanas que están envueltas en una criptoyihad por todo occidente.

De este aspecto en concreto hablaré más en detalle, Dios mediante, en un próximo artículo.,

Etiquetas:Armenia