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al nacionalismo se le ve el plumero

Balza admite que un referéndum no haría desaparecer a ETA

Redacción Madrid. 14 de Septiembre.

    El consejero vasco de Interior (PNV), Javier Balza, está convencido de que ETA puede atentar en cualquier momento, una vez que ha decidido continuar con la violencia "por unanimidad", pese a sus "fuertes discusiones internas en el último proceso asambleario". También considera que, pese a los debates que han podido existir, en el seno de la banda armada "no hay debates" y las decisiones son "cerradas".

   Por otra parte, achaca la situación "relativamente más tranquila" a la última desarticulación del 'comando Vizcaya' y asegura que en los próximos tiempos no va a haber novedades de alto el fuego.

   En una entrevista a 'El Correo', recogida por Europa Press, Balza señala que la afirmación de Arnaldo Otegi a favor de la negociación tras salir de Martutene fue un "brindis al sol, una salida personal" y considera que éste "no tiene ninguna influencia ni peso específico en el mundo de ETA".

   El titular vasco de Interior no cree que haya condiciones a corto plazo para una futura salida negociada, pero indica que si en un momento "hay una creencia de que hay que explorar un nuevo camino,  por supuesto debe hacerse".

   Balza alude a las informaciones que apuntan a posibles discrepancias en la organización terrorista que, según precisa, no le constan "directamente". "Esas afirmaciones las hacía el ministro derivadas de informaciones relativas a presos", dice. Admite que la cuestión de los presos "ha estado en el centro del debate" algo que, a su juicio, indica que ETA "también conoce la debilidad que tiene".

   "A bastante número de presos se les cierra cualquier puerta de esperanza por los años que llevan o los que les quedan en la cárcel y es una cuestión muy peliaguda para la organización", asegura.

   Afirma que la banda armada culpabiliza siempre de la situación de los reclusos a PNV, cuando, "tanto ahora como en Argel o en Lizarra, saben a la perfección que en el último proceso ni los interlocutores de ETA ni los de la izquierda abertzale llegaron a poner la cuestión de los presos encima de la mesa". "Se habló de Navarra, de territorialidad, de un montón de cosas, pero los presos no estaban en la agenda", agrega.

   Según interpreta, ETA prefirió "cerrar las cuestiones más políticas" mientras el tema de los presos "era una cuestión técnica", lo cual demuestra "poca preocupación por parte de ETA en relación a su propio mundo".

   Balza asegura que en el proceso asambleario "conflictivo" pero en el que las decisiones fueron "unánimes después de un debate" y en el que la banda apostó "seguir con la acción violenta", la cuestión de los presos fue "central". "Sabemos también que la parte política ha girado en contra de la consulta promovida por el tripartito. Que se pueda celebrar democráticamente una consulta supone un choque en ese mundo. No les gusta", precisa.

   Precisamente esa reacción es la que demuestra, para Balza, que la consulta "es una de las vías por las que hay que actuar". "Yo no creo que haya que excluir ninguna vía. Cuando tienes una organización terrorista con 50, con momentos bajos y recuperaciones, cuando nos consta que siguen teniendo cantera, creo que el debate sobre qué medios hay que utilizar contra ETA es absurdo y sólo se explica por los intereses partidarios, que ya aburren", señala.

   Para acabar con la organización terrorista, apuesta por "utilizar todas las vías: la policial, por supuesto, la judicial, la legal y la política". "En cualquier zona del mundo donde existen estas cuestiones hay momentos en los que sólo podrá mantenerse un hilo y en los que habrá que intentar, a través de la política, generar condiciones de alto el fuego", explica.

CONSULTA Y PAZ

   El responsable vasco de interior recuerda que Zapatero defendió, durante el proceso de paz, "que la política puede hacer muchas cosas por la paz". "Evidentemente porque se haga una consulta no van a desaparecer los comandos ni ETA, pero es una medida que mina completamente la justificación empleada socialmente por ETA de que en este país no se puede avanzar y que no existen vías democráticas y pacíficas para plantear cambios de rumbo", apunta.

   Balza se muestra convencido de que "una consulta sirve para deslegitimar socialmente al terrorismo, para minar sus bases sociales", en su opinión, "uno de los objetivos de la lucha antiterrorista". "Una consulta pactada entre las fuerzas democráticas, bien elaborada, que movilizara a la sociedad para participar democráticamente en la decisión de su futuro, es un escenario que cualquier organización terrorista aborrece", asegura.

   El consejero dice no tener "ninguna duda" sobre el deseo de los presos de ETA de que la organización cese su actividad. "Los presos de ETA tienen los sentimientos de personas en la cárcel y que en diez, doce o quince años la gente se plantea su pasado y su futuro y muchos se dan cuenta del error en el que han convertido sus vidas y las de sus familiares. No me cabe duda de que hay gente inteligente y no se puede, siendo gente inteligente, defender en 2008 en el corazón de Europa, que haya un movimiento revolucionario terrorista", asegura.

   Balza considera que, en el seno de ETA, existen personas que no llegan a ser "discrepantes" sino "opinantes", por lo que las decisiones son "cerradas". "No hay fisuras. Se habla mucho también del tópico de que los jóvenes son los duros, pero creo que los viejos siguen pintando mucho en ese mundo", indica.

   Preguntado sobre la posibilidad de que los terroristas cometan un "atentado de impacto", se manifiesta convencido de que "ETA tiene abiertos todos los frentes abiertos". "No podemos, porque llevemos mes y medio respirando, olvidarnos de eso", agrega.

   Existe, en su opinión, incluso la posibilidad de que se vuelvan a cometer asesinatos como el de Isaías Carrasco. "Estamos alerta. Y eso se nota tanto en los propios planes de seguridad del Departamento de Interior para la Ertzaintza como en nuestra relación con los partidos y los colectivos de riesgo", explica.

   Respecto a críticas a la Ertzaintza por no detener comandos, admite que "la eficacia policial está mermada porque a la Ertzaintza no se le permite trabajar en Francia, que es un lugar en el que arrancan la mayoría de las operaciones antiterroristas". "Queda claro el veto político del Gobierno central a nuestra implicación en Schengen", agrega.

   Sobre la autorización del homenaje a Otegi mientras se ha prohibido la manifestación de hoy de Etxerat, Balza argumenta que en el primer caso "había que procurar y prevenir que no hubiera ningún delito de exaltación del terrorismo y no había riesgo de alteración del orden público". Aunque afirma que la manifestación prevista para hoy "es un acto en el que en principio no tiene por qué haber ninguna exaltación del terrorismo" añade que "estadísticamente conocemos que muchos años, y en los dos últimos ha sido así, se producen graves alteraciones de orden público".

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