Bono cree que "la opinión de los presentes es más importante que la de los ausentes"
Redacción Madrid. 12 de noviembre.
El presidente del Congreso, José Bono, dio hoy un pequeño 'toque de atención' ante la reiterada imagen de escaños vacíos en el hemiciclo y, al pedir la conformidad del Pleno del Congreso para reordenar la sesión, señaló que "la opinión de los presentes es mucho más importante que la de los ausentes".
El debate de los Presupuestos Generales del Estado que se celebra estos días en el Pleno del Congreso está siendo seguido en el hemiciclo por pocas decenas de diputados, pese a que comparecen todos los ministros del Gobierno.
Sólo en las votaciones se puede registrar un aforo completo en el Salón de Plenos pero esas votaciones se concentran y hasta ahora sólo hubo una tanda anoche. Durante los debates, la presencia máxima de diputados en el hemiciclo ronda el centenar, menos de un tercio de la Cámara.
Esta mañana, en la tercera jornada de debate, Bono quiso hacer una referencia a la situación. Al informar de un cambio en la organización de la sesión plenaria y del horario de las votaciones, que no se celebrarán antes de las cinco y media de esta tarde, el presidente pidió la conformidad de la Cámara y obtuvo el asentimiento de los escasos 70 diputados que estaban en ese momento en el hemiciclo: "La opinión de los presentes es mucho más importante que la de los ausentes", sentenció.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


