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Cómo actuar en caso de degeneración macular

Los ojos son órganos complejos, cuya función permite la capacidad visual del ser humano. Por tal razón, y considerando la importancia de este sentido tan imperativo, conviene prestar especial atención a  su cuidado para garantizar la salud y buen funcionamiento de los mismos.

En este sentido, es necesario conocer y estar atentos a los síntomas de la degeneración macular. En particular, los grupos con mayor factor de riesgo, tales como las personas mayores de 40 años y los fumadores.

Adicionalmente, algunos estudios aseguran que el género femenino y los pacientes de hipermetropía presentan una mayor incidencia patológica en esta condición visual. Otros factores que aumentan las posibilidades de padecer esta enfermedad son las circunstancias genéticas.

Así, la degeneración macular asociada a la edad o DMAE es una de las principales causas de ceguera en el mundo. Se trata de una enfermedad que perjudica la visión central, limitando así la capacidad para escribir, leer o reconocer rostros.

Ante su padecimiento, o ante la presencia de factores de riesgo, lo mejor es acudir al especialista. También es preciso moderar ciertos hábitos, e informarse apropiadamente sobre esta enfermedad y su alcance.

Tipos de degeneración macular

La medicina ocular, diferencia dos tipos de degeneración macular
. En primer lugar, se encuentra la degeneración macular seca, forma más común de la enfermedad. Esta se presenta de manera paulatina en un sólo ojo; pocas veces llega a afectar al otro ojo.

Generalmente está asociada a las drusas, pequeñas partículas de color amarillo que se depositan en la mácula. Esto trae como consecuencia la muerte de células nerviosas en la mácula. El paciente percibe esto como progresiva y lenta pérdida visual.

Por su parte, la DMAE húmeda, segunda variante de esta condición oftalmológica, se presenta en solo un 15% de la totalidad de los casos. Se caracteriza por un crecimiento anormal de los vasos sanguíneos en la parte baja de de la mácula, produciendo continuas microhemorragias. Así, la pérdida de líquidos desencadena la distorsión de la retina.

Si bien la degeneración macular húmeda es menos frecuente, sus daños suelen ser más agresivos. Además, la evolución de los síntomas es considerablemente más rápida que en los casos de DMAE seca. Por tanto, la pérdida de la visión no tarda en presentarse.

Acudir al diagnóstico de la degeneración macular

Existen síntomas específicos que las personas con degeneración macular presentan. Entre los más comunes y alarmantes destacan: pérdida de la nitidez y precisión en la visión central.

Esto provoca que el campo visual se perciba borroso, opaco y sin precisión en su parte central. En consecuencia, el individuo necesitará de mayor intensidad luminosa para ver bien, así como mayor proximidad a los objetos para distinguirlos.

En este sentido, toda persona que manifieste estos síntomas debe acudir de manera inmediata al especialista para su correcta valoración y diagnóstico. De lo contrario, se corre el riesgo de que la enfermedad avance hacia el segundo ojo. Especialmente en la DMAE húmeda cuya evolución es muy rápida.

Una vez en consulta, el oftalmólogo estudiará aspectos como la historia clínica, los antecedentes familiares y los síntomas manifestados por el paciente. Sin embargo, para un diagnóstico certero es necesaria la aplicación de exámenes, tales como una prueba de agudeza visual y una tonometría.

Otra prueba eficaz en la detección oportuna de DMAE, es el test de Amsler. Este evalúa la condición del tejido macular por medio de una lámina con cuadrículas. Dicha lámina debe disponerse a 30 centímetros del paciente, quien tapándose un ojo ha de mirar fijamente el punto central de la cuadrícula.

Este proceso permite apreciar cualquier irregularidad en la visión respecto a las líneas de la rejilla. De este modo, cualquier distorsión, turbamiento u ondulamiento debe tenerse como una señal de degeneración macular. El proceso debe realizarse en ambos ojos, y con gafas de lectura puestas, de ser necesario.

La principal ventaja de este examen es la posibilidad de llevarlo a cabo en la comodidad de la casa, como una medida preventiva o de control. También sirve para estimar el avance de la enfermedad.

Buscar tratamiento para la degeneración macular

A la fecha no se conoce tratamiento eficaz contra la DMAE seca; afortunadamente esta particular condición no suele impedir las actividades cotidianas.Sin embargo, algunos simples cambios en los hábitos del paciente, así como la ingesta de antioxidantes específicos, pueden frenar su avance.

Por su parte, la degeneración macular húmeda puede controlarse con fármacos antiangiogénicos infiltrados en el vítreo por medio de inyecciones. Algunos pacientes que emplean este tratamiento consiguen una mejoría en la agudeza visual. Además, en general se detiene el crecimiento vascular, ralentizando  el deterioro de la visión.

Por otra parte, la cirugía láser en pacientes con DMAE húmeda, permite reducir la fuga en los vasos sanguíneos. Este se ha convertido en un popular tratamiento, especialmente en los casos más severos de esta afección ocular.

En cualquier caso, la detección a tiempo es clave en esta patología. Para ello, se aconseja visitar al oftalmólogo para chequeos periódicos al menos una vez al año. Esto deberá de cumplirse con mayor seguridad, cuando se trata de personas que superan el umbral de los 40 años, o si se tiene antecedentes familiares asociados a esta condición.

De igual forma, a fin de prevenir o retrasar su desarrollo conviene evitar el tabaco y el alcohol. Así como, procurar la ingesta de suplementos alimenticios y comidas ricas en antioxidantes, luteína, vitaminas y minerales.