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Diario YA

Difícilmente dos partes pueden ponerse de acuerdo, cuando existe un abismo diferenciador

Cómo dejar de abortar... sin excusas

Carlos de Castro. Difícilmente dos partes pueden ponerse de acuerdo, cuando existe un abismo diferenciador de tal magnitud, que no nos deja distinguir la noche del día, el blanco del negro o la muerte y la vida. Tratemos de esta última dualidad que reposa sobre “el aborto”, en el que unos defienden la vida de un no-nacido y sus derechos y otros la inexistencia de dicha vida y/o los derechos de la madre sobre su cuerpo.
Sentarse a negociar una solución sobre la vida y la muerte, recordando a más de 100.000 abortos ocurridos en España solo en 2013 y cerca de 2 millones desde 1985, es como para no olvidar otros genocidios a lo largo de nuestra historia. Con una diferencia sobre el resto de exterminios… este genocidio (el aborto) aún no ha terminado, continua en el tiempo y debemos por tanto ayudar en la medida de lo posible a que salven sus vidas más de 100.000 seres humanos en 2014 y más de 2 millones (siguiendo las mismas estadísticas) en los próximos 30 años en España.
Las principales razones para abortar, que actualmente nos encontramos en cualquier foro y que coinciden con publicaciones estadísticas se basan en: grave situación económica, demasiado jóvenes o mayores para ser madres, derecho de la madre sobre su cuerpo, mala situación laboral, débil situación afectiva, falta de apoyo en entorno familiar, violación, malformación (síndrome de Down… etc).Sin duda existen más razones, pero inapreciables a nivel estadístico, como vemos a