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Cómo sobrellevar el síndrome de intolerancia a los alimentos

Un síndrome es un conjunto de síntomas que ocurren al mismo tiempo y constituyen un cuadro clínico. El concepto es diferente al de enfermedad, aunque coinciden en algunos aspectos. Hay muchos tipos de síndromes, algunos tienen manifestaciones físicas y otros psicológicas.
En el sitio síndromede.org, tienen información acerca de la clasificación de los mismos, la historia del término y los factores genéticos, congénitos y hereditarios que tienen incidencia. Los pacientes que padecen algún síndrome deben estar muy bien informados de las características de su condición, para poder cuidarse y tomar medidas adecuadas.
La intolerancia a los alimentos es un síndrome digestivo que se caracteriza porque el paciente tiene dificultad para consumir determinados nutrientes. Esto tiene consecuencias en las funciones orgánicas, sociales y psicológicas.

Características
Es un trastorno que afecta a personas de cualquier edad, raza y condición social. El individuo sufre síntomas al ingerir el producto específico que afecta a su condición. Estos síntomas pueden ser vómitos, diarrea, dolor abdominal, gases, sensación de pesadez y muchos otros. También puede haber síntomas cutáneos como eczema, urticaria, picazón, etcétera. Otros síntomas que también se observan son dolores de cabeza, mareos, malestar general y fatiga.
Puede deberse a la carencia total o parcial de alguna enzima en el organismo, a alguna deficiencia metabólica o a factores farmacológicos. A diferencia de las alergias alimenticias, la intolerancia alimentaria no provoca respuesta del sistema inmune.

Consejos a seguir
Los síntomas que se experimentan con este síndrome son muy molestos y pueden tener otras consecuencias como la malnutrición, bajo peso corporal, así como el ausentismo laboral y escolar. Sin embargo, se pueden seguir algunas pautas para mejorar las condiciones de vida:

Evitar el alimento. Se debe hacer el esfuerzo requerido para identificar la causa de la intolerancia, una vez identificada, se debe desincorporar de la dieta.
Sustituir el nutriente. Dependiendo del alimento del cual se trate, hay que buscar una alternativa que cumpla la misma función en el organismo, de esa manera se evitan deficiencias que puedan afectar a la salud.
Revisar etiquetas. La persona que padece una intolerancia debe tener el hábito de revisar el contenido nutricional de todos los productos que consuma. Además, debe aprender el significado de todos los términos que suelen tener estas etiquetas. Además de eso, también debe hacer preguntas en restaurantes y establecimientos similares, para no consumir el producto en alguna preparación.
Ayuda psicológica. La vida cotidiana de una persona con intolerancia alimenticia está afectada por su condición. La comida es una actividad frecuente, además tiene factores sociales y psicológicos. El hecho de no poder consumir alimentos muy comunes puede hacer sentir a la persona diferente y afectar su autoestima. Es aconsejable la ayuda de un profesional de la psicología que pueda guiar al paciente de la mejor manera.

Tipos de intolerancias alimenticias

Hay numerosos tipos, vamos a revisar las dos más frecuentes:

Intolerancia a la lactosa. Es de las más conocidas. Se trata de que el individuo no puede procesar la lactosa contenida en los productos lácteos, debido a la deficiencia de lactasa, que es una enzima requerida por el organismo para procesarla. Las personas que la padecen, experimentan gases frecuentes, molestia abdominal, diarrea y dolores intestinales. Lo más frecuente es que se padezcan síntomas moderados, especialmente los gases. Se deben evitar los productos lácteos o consumir las versiones sin lactosa.
Síndrome de intestino irritable. También llamado “de colon irritable”, es un trastorno que se caracteriza por la inflamación de las vías digestivas, las molestias son dolores abdominales, diarrea, estreñimiento y otras. Es una condición crónica y se manifiesta de manera distinta en cada paciente, algunas veces es una respuesta al consumo de alimentos específicos como las grasas, la cafeína, las frutas, las bebidas alcohólicas, las gaseosas o, en algunos casos, no es debido a ningún alimento sino a la cantidad de comida. Los pacientes con esta condición deben identificar la causa que desencadena los síntomas y evitarla o disminuirla. Además hay recomendaciones como: realizar comidas pequeñas y frecuentes, aumentar el consumo de fibra para evitar el estreñimiento, hacer caminatas suaves después de cada comida, o consumir líquidos suficientes.