Cada cuatro minutos se rompe un matrimonio en España
Sólo en el primer trimestre del 2009 y "a pesar de la crisis económica", el número de rupturas matrimoniales en España alcanzó los 31.571 casos, de los cuales 29.338 fueron divorcios, 2.192 fueron separaciones y 41 anulaciones, según datos del Consejo General del Poder Judicial. Esto supone que en ese periodo se rompieron 350 matrimonios cada día.
Estos datos son ligeramente inferiores a los producidos en el primer trimestre del 2008, cuando se registraron 1.338 rupturas más. Según el presidente del Instituto de Política Familiar, Eduardo Hertfelder, la actual crisis económica y el menor número de matrimonios que se vienen realizando en los últimos años (ha pasado de 216.000 matrimonios anuales en el 2004 a 196.000 en el 2008), son las causas principales de esta ralentización.
Hertfelder añade que "la ruptura se consolida como el principal problema de la familia". "Las rupturas en España siguen aumentando sin que las administraciones hagan nada para evitarlo o, al menos, amortiguarlo".
Por otra parte, Hertfelder asegura que la ley del divorcio Express está provocando no sólo el incremento de las rupturas matrimoniales sino también el hecho de que éstas sean cada vez más conflictivas. En el primer trimestre del 2009 las rupturas conflictivas alcanzaron el 40,5% de las mismas y en el 93 por ciento de los casos suponen una ruptura definitiva.
Para Hertfelder, el que cada 4 minutos se rompa un matrimonio en España es un hecho muy preocupante que tendría que llevar a la reflexión. Es necesario, añade, un auténtico cambio en las políticas familiares y que se tomen medidas para combatir este problema.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


