Chávez vuelve a la carga contra EE.UU.
Redacción Madrid. 1 de Septiembre.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, le dijo al embajador de Estados Unidos en Caracas, Patrick Duddy, que tendría que irse del país si no mide sus palabras, en referencia a unas declaraciones hostiles en las que aseguraba que el tráfico de drogas entre ambos países ha aumentado en los últimos años, según informó 'ABN'.
El sábado, el embajador Duddy se lamentó de que "los narcotraficantes están aprovechando la brecha que existe entre los dos Gobiernos (Estados Unidos y Venezuela). Se burlan de nosotros mientras estamos metidos en otras discusiones".
Ante estas alusiones, Chávez contestó. "Al embajador de Estados Unidos en Caracas yo le recomiendo que guarde sus palabras, no vamos a aceptar injerencias, embajador, en asuntos internos; si usted viola los convenios internacionales tendría que irse de este país, no aceptaríamos irrespetos, tendría que agarrar sus maletas y marcharse de Venezuela", señaló el mandatario.
Además, el Gobierno de Venezuela decidió contestar a las declaraciones que, según consideraban, ponían en duda la lucha antidrogas del país. En un comunicado, el Gobierno explicó que "la lucha antidrogas en Venezuela ha registrado progresos significativos durante los últimos años, en particular desde que el gobierno bolivariano puso fin a los programas de cooperación oficial con la agencia estadounidense DEA".
En 2005 el presidente Chávez suspendió los trabajos conjuntos que hacían las fuerzas de seguridad venezolanas con la DEA, acusándola de intentar desestabilizar a su Gobierno, alegatos que la agencia rechazó. Desde entonces, funcionarios antidrogas estadounidenses aseguran que el tránsito de droga por Venezuela aumenta, mientras que las autoridades venezolanas presentan un supuesto incremento de los decomisos como demostración del éxito de su política antinarcóticos.
Venezuela acusa a esta entidad de operar de forma criminal en su territorio, "tanto cuando delinquía junto a capos de la droga en operaciones llamadas de entrega controlada, como cuando conspiraba abiertamente contra el orden democrático y constitucional de nuestro país".
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


