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Diario YA

NO ES ARTE TODO LO QUE RELUCE

Coleccionar en condiciones…!Si nos dejan!

Jorge Llopis Planas. Presidente de CEPTAPA. Ahí lo tienen: La actualidad luctuosa me ha facilitado poner un ejemplo. Tal vez el menos apropiado ya que estamos hablando de la 1ª Colección privada de arte de España y una de las más importantes del mundo. Pero en su justa medida y proporción puede servirnos. Sino ustedes mismos: 219 óleos, 137 miniaturas, 177 acuarelas, 54 dibujos y 52 tapices, el archivo y la biblioteca del palacio de Liria y los muebles y objetos existentes en el mismo así como en el en palacio de Monterrey (situado en el centro histórico de Salamanca). Obras de artistas como Fra Angélico, Palma el Viejo, Velázquez, Tiziano, Rubens, Ribera, Guido Reni, Luca Giordano, Perugino, El Greco, Goya, Ingres, Mengs entre otros…Ya les aseguro que hay más. ¡Hasta en los pasillos de servicio! Que yo sepa el resto de palacios y casas no están decorados a la sueca, pero lo declarado, declarado está. Y no está mal ¿No?.

Según los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) El 90 % del patrimonio de la Casa de Alba, cuyo valor está entre los 2.200 y 3.200 millones de euros, está exento del pago de impuestos por considerarse Patrimonio Histórico y por la cesión de obras de arte y antigüedades a la Fundación Casa de Alba.

Gestha cree que, en el caso de que las obras de arte y antigüedades no se hubieran cedido a la Fundación, la Casa de Alba tendría que pagar 9,7 millones, mientras que si sus castillos y palacios no estuvieran catalogados como bienes del Patrimonio Histórico el pago ascendería a 57,8 millones.

La gran responsabilidad de la Casa de Alba y de sus herederos es mantener vivo este legado. Un patrimonio artístico acumulado desde hace generaciones,  y que en el fondo es de todos los españoles desde el momento que son declarados Patrimonio Histórico y Bien de Interés Cultural (BIC), y ya les advierto que mantenerlo y conservarlo como obliga la ley es caro, muy caro. Tanto, que en la última exposición realizada en el Centro Cibeles, no hubo ni un sólo día gratuito para los casi 160.000 visitantes de la muestra (el 90% de lo recaudado, tienda incluida) se lo como bien explica mi apreciado Peio Riaño del El Confidencial.

Todo ello me permite enlazar o hablar de la curiosa Ley de Patrimonio artístico que tenemos desde el año 1982 y de la necesaria reforma de la misma, sobretodo en cuestiones como el mecenazgo o patrocinio y la ridícula exención fiscal a la que puede acogerse un coleccionista privado una fundación.

No me voy a extender en ello, ya que si quieren o están interesados en ello, será mejor que se lo explique un abogado especialista  en cuestiones fiscales y patrimoniales. No tengo ningún interés en que además yo sea el malo de la película.

Auque educado en el liberalismo sajón me debato personalmente entre la disyuntiva. Soy partidario de una ley que proteja y blinde nuestro patrimonio artístico y su desgraciada emigración y por otro lado creo que un propietario debe poder disponer de sus obras de arte como considere. Considero que el propietario además de poseer, pueda mostrar al público esas piezas, y puestos, ya que realiza un esfuerzo en su conservación debe sentirse apoyado al menos por las instituciones. No hablo de subvenciones. No creo en ellas. Las subvenciones han sido desgraciadamente en nuestro país un pozo negro  de politización y favoritismos del arte y la cultura de masas. Hablo por ejemplo de exenciones fiscales reales, efectivas y rentables para aquellos que ponen su patrimonio artístico al servicio de todos. Hablo por ejemplo  de la puesta en marcha de espacios públicos propios (municipales o autonómicos) de iniciativa privada que acojan esas colecciones y las muestren al público. Hablo por ejemplo de que el coste de una restauración o puesta en valor  de una obra pueda ser desgravado y ese beneficio fiscal (municipal, autonómico o estatal)  obligue al propietario al menos a la cesión temporal de esa obra para su exhibición. Hablo por ejemplo de que el ayuntamiento, municipio o Estado recurra a los técnicos necesarios (peritos tasadores, restauradores, catalogadores, investigadores…) independientes, rigurosos, avalados y comprometidos en esta tarea y que realicen la gestión técnica necesaria  para que se facilite una verdadera puesta en valor y promoción de nuestro patrimonio…Y tener claro quien es coleccionista o quien es especulador en arte y a partir de esta premisa que el Señor Hacienda , actúe en consecuencia y no aplique tabla rasa. En fin y no me tiren de la lengua, porque me voy calentando y ya se como acaban estas cosas…

¿Acaso no se dan estas situaciones? Ya. A mi también me dijeron en el 78 que los partidos regionalistas iban a ser los más leales garantes de nuestra democracia y que la Constitución nos protegía de delitos de sedición y alta traición…Pero estos son otros fangos en los que no voy a meterme…¡De momento!, porque como catalán y súbdito español ya me estoy cansando de tanta rectoescopia institucional forzosa y gratuita.

Ánimo, amigo Santiago. Creo que este asunto puede ser interesante abordarlo en el Ring.

Jorge Llopis Planas
Presidente de CEPTAPA (Consejo Español de Peritos Tasadores de Arte y Patrimonio Artístico)
Perito Tasador en Arte y Antigüedades
Connoisseur d’Art
http://www.arstasante.com

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