Dos años después del veto comunista
Redacción Sevilla. Las asociaciones culturales ADEMÁN y Fernando III homenajean en el Ateneo de Sevilla al poeta sevillano Manuel Halcón. El acto se celebra el viernes 14 de octubre a las 20’30 horas. El homenaje, en el que participan los escritores Fernando de Artacho y Miguel Cruz, junto con Eusebio León, se realiza dos años después de que la edil comunista Josefa Medrano (en la fotografía) prohibiese un acto literario en memoria de Agustín de Foxá.
Como consecuencia de este hecho, ADEMÁN y la asociación Fernando III presentaron sendas denuncias contra la concejal que finalmente resultó imputada por la jueza Mercedes Alaya, la misma que instruye el caso de los falsos EREs de la Administración andaluza.
Después de haber realizado actos literarios sobre las figuras de Leopoldo Panero, Luis Rosales, Federico García Lorca o Eduardo Llosent, los promotores del homenaje al autor de “Madrid de Corte a checa” recuerdan ahora al escritor y periodista Manuel Halcón.
Durante la guerra civil, Halcón colaboró y posteriormente dirigió la revista Vértice, revista nacional de la Falange, durante todo 1939, también colaboró en el diario F.E. y obtuvo el Premio Unidad por sus crónicas de guerra. En 1939 fue nombrado subdirector del diario ABC y obtuvo el premio Mariano de Cavia. Acabada la guerra, en 1941 publicó una biografía de su primo, el poeta Fernando Villalón, titulada Recuerdos de Fernando Villalón. Manuel Halcón fue miembro del Consejo de la Hispanidad y de la Real Academia Española de la Lengua.


















Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 
Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.




