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Editorial: "Propaganda y desinformación"

Editorial, 16 de agosto.
 
Por más que se empeñen nuestros queridos compañeros de otros medios de comunicación en presentar el conflicto del Cáucaso de la forma que más les interesa a sus patronos, la realidad es tozuda e inequívoca. En el conflicto provocado por la decisión de Osetia del Sur de independizarse de Georgia ha habido, sobre todo, una torpeza infinita del presidente georgiano, incapaz de estar a la altura de las circunstancias ni un solo minuto. Desde el primer momento, Saakashvili ha ido acumulando un error tras otro en una escalada realmente incomprensible.
 
Sólo el padrinazgo insensato de EE.UU. puede explicar la estrechez de miras del presidente georgiano. Sólo esa presunción algo ingenua de que el “policía del mundo” entraría en guerra si Georgia se lo pidiese (suponemos que a tantas balas el barril de crudo) puede estar en la raíz de una actitud tan poco seria, tan absurda de Saakashvili. Aún ayer, después de firmar el plan de paz de la UE, aún tenía “humor” para volver al origen del conflicto afirmando, con una temeridad rayana en la insolencia, que Osetia del Sur y Abjazia seguirán formando parte de Georgia.
 
Rusia, aunque les moleste a nuestros queridos compañeros de otros medios, ni ha invadido Georgia, ni ha mostrado nunca el menor interés por anexionarse Osetia del Sur o Abjazia. Se ha limitado a defender, con toda la contundencia que la ocasión exigía, a los ciudadanos con nacionalidad rusa que han sido bombardeados por el inepto de Saakashvili. Eso, y por supuesto recordar a los Estados Unidos que sigue siendo su contrapeso, le guste o no, en el complicado tablero de ajedrez que es el planeta Tierra en asuntos de política internacional.
 
Todo lo demás, como bien explicaba esta semana nuestro experto Juan Antonio Aguilar, es propaganda y desinformación. Es muy fácil poner un rostro ensangrentado delante de un teleobjetivo y después titular diciendo que “los tanques rusos siguen masacrando a la población”. ¿Y enfrente, acaso los georgianos han disparado chocolatinas, o balas de fogueo? La hipocresía de algunos medios de comunicación en este asunto ha tenido momentos, ciertamente, de vergüenza ajena.
 
Pero la verdad sólo tiene un camino. Los dirigentes políticos se definen por sus actos y por sus palabras, y en este lamentable conflicto caucásico cada cual se ha retratado perfectamente a sí mismo. Saakashvili ha entrado este mes en los libros de Historia de la peor forma posible: con una insoportable inexperiencia que le ha llevado de fallo en fallo hasta la derrota final, con un compadreo penoso con EE.UU. que al final le ha servido para bien poco, y con una falta de escrúpulos inimaginable en alguien con tan poca talla.

Sábado, 16 de Agosto de 2008.

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