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dieciséis años después de la intervención de banesto

El Banco de España interviene Caja Castilla La Mancha

Redacción Madrid. 29 de marzo.

Caja Castilla la Mancha (CCM) se convierte en la primera víctima española de la crisis financiera. El Banco de España decidió este domingo intervenir la entidad, en la primera gran operación de estas características desde 1993, cuando el banco central ordenó la intervención de Banesto. La decisión del Banco de España evidencia el fracaso del proceso de fusión de CCM con Unicaja, una operación que estaba condicionada a conocer los pormenores de las cuentas de la entidad manchega y a tener acceso al Fondo de Garantía de Depósitos.

Al final, no habrá fusión ni entrada directa del Estado en el capital de la caja, pero sí un aval de hasta 9.000 millones de euros - aunque se prevé utilizar entre 2.000 y 3.000 millones- para garantizar la liquidez de CCM que, según afirmó el vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, no tiene ningún agujero y cuenta con un patrimonio neto positivo. El Gobierno incidió además en que se garantizan los ahorros y depósitos de los clientes de CCM, que "cumplirá con todas sus obligaciones".

"No es una operación de resolver el problema de una Caja, la caja tiene un patrimonio neto positivo, no hay un agujero financiero, no estamos inyectando capital público ni nacionalizando. Estamos simplemente llevando a cabo una gestión pública con aportación de lqiuidez publica para sanear la caja", señaló Solbes en la rueda de prensa tras el Consejo de ministros que dio luz verde al Real Decreto de garantías públicas para la continuidad de las operaciones de CCM .

Solbes, insisitió en que los depositantes pueden estar tranquilos porque la situación de la entidad es ahora "mejor que ayer".

La intervención, decidida el sábado por el Banco de España para ayudar a la caja a "superar sus dificultades transitorias de liquidez y hacer posible el manteniniento de sus operaciones y cumplir sus obligaciones frentre depositantes y acreedores", según afirmó la vicepresidenta primera, Maria Teresa Fernández de la Vega, implica además la sustitución del Consejo de Administración de la caja por tres administradores que tomarán las riendas de la entidad de forma mancomunada.

Solbes destacó que la fórmula escogida para rescatar a CCM, una vez fracasada la fusión con Ibercaja y posteriormente con Unicaja utilizando como aliciente el Fondo de Garantía de Depósitos, es conceder un aval del Tesoro para que el Banco de España facilite la financiación a CCM, una decisión que Solbes definió como "menor y de tramite", ya que CCM sólo representa el 1% del sistema finaciero español, aunque suponga la primera gran intervención en el sistema financiero desde 1993. Solbes afirmó que los avales de 9.000 millones saldran de los 100.000 millones ya autorizados para el sistema financiero, aunque apuntó que se trata de una cifra maximalista que previsiblemente no tendrá que utilizarse en su totalidad.

"CCM va a seguir operando con absoluta normalidad. Los depositantes deben tener la total tranquilidad de que la Caja va a responder a todas sus obligaciones", insistió Solbes, quien reiteró el mensaje que el Gobierno lleva repitiendo en los últimos meses: que el sistema fianciero español es "enormamente sólido" y estamos ante un hecho "aislado" ya que "no hay ninguna otra entidad en estas circunstancias", dijo. "Las cajas son solventes como lo es el sitema financiero. Estoy bastante tranquilo con las cajas. No veo problemas a corto plazo", afirmó el vicepresidente, aunque admitió que aunque la inmunidad total no existe si la situación de crisis y falta de liquidez se alarga.

Solbes reconoció que la solución preferida por el Gobierno era la fusión con otra entidad pero, tras dos operaciones frustradas, se decidó no realizar un nuevo intento y se pensó que lo más razonable era tomar una decisión preventiva "para evitar otro tipo de problemas". En la misma línea, el Banco de España incidió en un comunicado en que los depositantes y acreedores pueden estar "absolutamente tranquilos" y defendió la intervención por "el deterioro al que podía verse expuesta la entidad en caso de continuar la búsqueda" de posibles socios para una fusión y para evitar "que el resultado final pudiera resultar muy costoso para el contribuyente".

El Gobierno, que informó a todos los grupos paralamentarios antes de anunciar la decisión, afirmó tener la sensación de que no hay actuaciones delictivas detrás de la gestión de los gestores de CCM, y apuntó que se ha llegado a esta situación por "unas inversiones que se han convertido en mas gravosa de lo pensado".

Solbes, quien manifestó que esta situación no es comparable con la intervención de Banesto, un banco muy importante, frente a una caja que representa menos del 1% de la actividad financiera, defendió además la decisión de anunciar la operación en domingo, para evitar cualquier tipo de rumor. La intervención, se produjo tras una intensa jornada, que comenzó cerca de las 14:00 horas, cuando Juan Pedro Hernández Moltó, el presidente de CCM, fue convocado a una reunión de urgencia en el Banco de España.

La intervención sobre la entidad, que tiene créditos concedidos por importe de 19.536 millones de euros y depósitos por valor de 17.265 millones, entra dentro del supuesto establecido en la Ley, que autorizada al Banco de España a tomar el control de una entidad cuando se encuentre en una situación de "excepcional gravedad que ponga en peligro la efectividad de sus recursos propios o su estabilidad, liquidez o solvencia".

CRITICAS DEL PP

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, advirtió tras conocer la decisión que pedirán responsabilidades por la gestión de los dirigentes de CCM y criticó que la intervención de la entidad fuera transmitida al líder del PP, Mariano Rajoy, sólo una hora antes de hacerse pública, lo que demuestra que no había voluntad de negociación. De Cospedal, que lanzó un mensaje de tranqulidad a los clientes de la caja, criticó que el vicepresidente Solbes intentara minimizar la trascendencia de la decisión cuando estamos ante una "situación de tan extrema gravedad" y acusó al Ejecutivo de intentar "tapar una situación muy grave con un procedimiento que no era el más adecuado", en referencia al intento de fusión con Unicaja.Mientras, el responsable de Economía del PP, Cristobal Montoro, vaticinó que la intervención de CCM no será la única y afirmó que "el PP no va a entrar en ningún pasteleo ni ocultación de lo que está ocurriendo".

Por su parte, el Gobierno de Castilla-La Mancha "valora positivamente" las garantías ofrecidas por el Banco de España. En un comunicado, el gobierno de Jose María Barreda se mostró confiado en que la decisión acalle los rumores sobre la insolvencia de la entidad y transmitió un mensaje de "seguridad a los impositores y empresas.

"El Gobierno regional asegura que los empleados, impositores, clientes de la Caja y los ciudadanos de Castilla-La Mancha pueden estar tranquilos, que sus ahorros están garantizados ahora más que nunca con el aval del Banco de España, y que la Caja seguirá prestando su servicio como entidad financiera de referencia en la región", señaló.

 

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