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El Imperio Otomano tras Turquía, objetivo: el Califato por la Yihad

Daniel Ponce Alegre. Delegado en Levante de Diplomacia S.XXI.En todo suceso de política internacional, por pequeño o insignificante que parezca, si lo analizamos en profundidad y de forma integral, hay un trasfondo cultural, histórico y geoestratégico, que está motivado realmente por razones estrictamente religiosas, étnicas o nacionalistas, que buscan la preservación o adquisición de poder.

Con el derribo del avión ruso, que estaba siendo usado para bombardear las posiciones del grupo terrorista islamista denominado Estado Islámico, sucede exactamente así, y Turquía está buscando preservar desesperadamente su posición geográfica y de poder no sólo en en plano internacional sino entre la comunidad islámica propia y extraterritorial, conservando de forma simbólica la representación de la titularidad del Califato perdido. Ellos saben que son un Estado nuevo y artificial, igual que los de la región, y que los acuerdos actuales entre los líderes del mundo, ya no son los mismos que al acabar la I Guerra, y en algunos casos lo que se pretende es cumplir otros pactos que se hicieron al acabar la I Guerra en los Acuerdos Syckes- Pickott entre Inglaterra y Francia.

Sin entrar en profundidad recuerdo lo siguiente: Hace más de medio milenio, que lo que hoy conocemos con el nombre de Turquía dejó de ser parte del Imperio Romano de Oriente, y por lo tanto, de la Cristiandad. En todo ese Periodo Islámico destacó por su especial crueldad, vileza moral y carencia intelectual, lo que no fue así en el Califato de Bagdad o en el de Córdoba en los que la presencia árabe con influencias cristianas, judías, griegas y persas fue enriquecedora en lo técnico y cultural, aunque la Verdad se vió afectada. Dicho Periodo, antes de la disolución del Califato de Constantinopla o Bizancio, se culminó con la masacre y genocidio de 1.5 millones de cristianos armenios, 1 millón de cristianos caldeos y medio millón de cristianos coptos, sirios y maronitas, un total de 3 millones de cristianos que constituían un " ente impuro " para la creación de la nueva Nación Árabe, islamista por supuesto, que debía ser establecida; como dice la Sagrada Escritura: " La condición resultante es peor que la condición inicial ", es decir que el resultado de abandonar la Verdad es peor que no tener el conocimiento de Dios y de su Hijo Jesucristo.

La actual Turquía " laica " tiene sólo un siglo de existencia, a pesar de no conservar sus fronteras y espacio vital anterior conserva su ideología político-religiosa islamista y con ella su fin: recuperar la titularidad del Califato Islámico, ser la representante de esa Nación Árabe Musulmana frente a Arabia Saudí o frente a Siria o frente a Irán, todos ellos países exactamente igual de " nuevos " que Turquía. Esta es la nación con la que estamos tratando, pactando, con la que Barack Hussein Obama se siente cómodo y que considera que está justificado que haya volado un avión ruso que esta luchando para reestablecer la estabilidad en la región por que ha sobrevolado espacio turco durante 17 segundos en un tiempo de guerra.

El Presidente ruso, Vladimir Putin, en una respuesta firme y basada en principios justos, habla de respuesta ante esta agresión turca. En estos mismos momentos se están considerando acciones conjuntas dentro de la OTAN, lo que sería lo más parecido a una reacción del occidente cristiano frente al islamismo, sus grupos terroristas y aquellos estados que los apoyan y encubren, y el restablecimiento de la acción única y firme de la OTAN, estando, como no puede ser de otra forma, Rusia dentro pues ellos son nuestros hermanos.

Por supuesto, Turquía ha de desaparecer de forma pacífica, se ha de disolver este ente artificial, pero maligno, islamista - yihadista. Y sirva como anécdota para la reflexión: hoy juega el Galatasarai turco contra el Atlético de Madrid, y se ha considerado como un partido de extremo riesgo por ser los hinchas turcos los más violentos de toda Europa y nos ha tocado reforzar con seguridad pública y privada el acto. Esta sociedad " laica " pero en verdad islámica es la generadora de estos sujetos. Es un detalle sociológico. Meditemos en él.

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