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Diario YA


 

Las nuevas tecnonecesidades

El ordenador en el móvil

Emma García

Hace algún tiempo, aunque no demasiado, cuando mi hijo era adolescente me dijo un día al volver del colegio: _Mamá, ahora he quedado en el chat_ ,  _¿y dónde está ese sitio?_ le pregunté. Recuerdo que fue una gran sorpresa para mí descubrir esa forma de quedar. Sin embargo, ahora se puede chatear con amigos desde todas partes y a todas horas, pues el ordenador está en el móvil, y ya no es necesario sentarse ante una pantalla para conectarse con el mundo. Es la revolución del Smartphone, o teléfono inteligente, el objeto más deseado entre la juventud.

Si bien, desde la perspectiva que marca la diferencia generacional resulta difícil entender porqué y para qué los nativos digitales necesitan tanta tecnología en su vida, a ellos les resulta difícil entender su vida sin la tecnología. En el móvil llevan su música, sus fotos, su agenda; cargan diferentes aplicaciones para personalizarlo y hacerlo más divertido; navegan, juegan, se actualizan y chatean; se comunican, comparten, intercambian y se identifican con su grupo. En definitiva hoy les facilita la vida social y les soluciona el ocio.

Pero en el futuro, se utilizarán estas herramientas multiusos para funciones que ni siquiera llegamos a imaginar. Permitirá llevar la oficina encima, descargar archivos de la nube, acudir a reuniones virtuales, enviar acuerdos, conocer una ciudad y sus monumentos, localizar tiendas, hoteles y restaurantes, realizar todo tipo de gestiones bancarias y financieras, realizar la compra on-line… cuestiones que ya hoy son una realidad y que cada vez más se van incorporando como prácticas habituales. Pero intento vislumbrar hasta dónde llegarán estos avances. El móvil podría servir como documento de identificación electrónica, también como tarjeta de pago, o para controlar la domótica, realizar una visita guiada a un museo, firmar contratos legales, gestionar cambios, o recibir pruebas médicas y actualizar recetas, o incluso para chequear el estado de la propia salud… Cualquier cosa es posible.

El mercado aún está por conquistar, y por eso las operadoras y las grandes marcas buscan la forma de fidelizar a este joven público que moverá cifras abismales en esta industria, tanto de forma directa como indirecta. La Banca, la Industria Audiovisual y la de los Video Juegos son claros ejemplos de actualización a este mundo que viene. Cuando apareció el ordenador personal su utilidad doméstica fue puesta en tela de juicio, lo mismo cuando apareció el teléfono móvil. Hoy nadie puede negar que los avances tecnológicos son imparables y que requieren de una dosis de esfuerzo personal para estar al día y manejarse con lo último. ¿Quién querría quedarse atrás?