El Papa confirma su viaje a Tierra Santa
Redacción Madrid. 12 de febrero. El Papa Benedicto XVI confirmó que se está preparando para visitar Israel, "Tierra Santa tanto para los cristianos como para los hebreos", según declaró esta mañana en el Vaticano durante un encuentro con los representantes de las mayores organizaciones hebreas americanas.
El recibimiento se celebró tras los recientes ataques del mundo judío al Vaticano a raíz de las declaraciones del obispo lefebvriano monseñor Williamson, que ponía en duda la existencia de las cámaras de gas en Auschwitz.
En este contexto, el Papa condenó cualquier "negación o intento de minimizar este terrible crimen", algo que sería "intolerable y completamente inaceptable". Además, aprovechó la ocasión para pedir "perdón" por las ofensas y sufrimientos que ha padecido el pueblo judío a lo largo de la historia, haciendo suyas unas palabras pronunciadas por su predecesor, Juan Pablo II, en el año 2000.
La Shoah fue "un crimen contra Dios y contra la humanidad", lo cual "debe quedar claro a todo el mundo y especialmente a quien sigue la tradición de las Sagradas Escrituras", sentenció.
"Este terrible capítulo de la historia no debe ser nunca olvidado" y su memoria "debe reforzar nuestra determinación por sanar las heridas que han ensuciado durante demasiado tiempo las relaciones entre cristianos y hebreos", manifestó.
En este sentido, aseguró que "la Iglesia está profundamente e irrevocablemente comprometida en rechazar cualquier tipo de antisemitismo y construir relaciones buenas y duraderas" entre ambas comunidades.
Es verdad que, "durante sus dos milenios de historia", las relaciones entre el judaísmo y el cristianismo han atravesado "muchas fases diversas, algunas de las cuales son especialmente dolorosas de recordar". "Ahora que somos capaces de encontrarnos con espíritu de reconciliación, no debemos permitir que las dificultades pasadas nos impidan estrechar nuestras manos con amistad", remarcó.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


