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El problema de las infecciones de orina periódicas, ¿tiene remedio?

Todo el mundo tiene un conocido, un amigo o un familiar que, por suerte o por desgracia, es bastante propenso a padecer infecciones de orina. Hay personas que son mucho más propensas a sufrir este tipo de problemas, aunque, en muchas ocasiones, todo se debe a que, una vez se padece la primera infección, el organismo ya es más propenso a repetir la problemática.
Es algo que hace que, quien tenga una primera cistitis tenga una mayor probabilidad de sufrirla de nuevo con el paso del tiempo que otra persona que no la haya padecido nunca. Algo perfectamente tratatable, de hecho, puede eliminarse el problema por completo. Pero, para ello, hay que saber tanto a qué se deben las infecciones de orina como cuál es el mejor tratamiento médico a seguir para erradicarlas.

¿A qué se deben las infecciones de orina?
Lo cierto es que no hay un solo factor que determine la aparición de una infección de orina. De hecho, son algo que puede tener orígenes completamente diferentes entre hombres y mujeres y que también depende de las edades de los mismos. La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia ha establecido cinco grupos principales de posibles afectados por cistitis y derivados, explicando también el origen de este problema en cada uno de ellos. Aunque el principal responsable en todos y cada uno de los casos es siempre la bacteria E. Coli, autora de las infecciones.

Edades y razones
Destacan, en primer lugar, las mujeres jóvenes. En estos casos, las tres principales razones por las que pueden aparecer este tipo de infecciones en ellas es si su madre tuvo o tiene infecciones de tracto urinario, lo que hace que sean más propensas a replicarse en su hija. Asimismo, también hay que sumar a estos factores las relaciones sexuales y el uso de cualquier espermicida. La higiene, por supuesto, es también especialmente importante.
Por otro lado, los varones jóvenes no suelen tener cistitis con tanta frecuencia como las mujeres. En el caso de darse en ellos, esto suele deberse principalmente a las relaciones sexuales. Siguiendo con los hombres, los mayores de 50 años suelen tener más infecciones de orina en caso de darse patologías relacionadas con la próstata. Son dos elementos que van bastante de la mano.
Volvemos a las mujeres para hablar del grupo de edad postmenopáusico. Aquí, el principal motivo por el que pueden aparecer cistitis es por haber aparecido en edades fértiles. Si se han dado anteriormente, se pueden replicar en estas edades e incluso más adelante. Algo que recuerda lo especialmente importante que es mantener siempre la higiene, sobre todo en las partes más íntimas.
El último rango de edad y sexo es tanto el hombre como la mujer a partir de los 80 años. Aquí, el mero hecho de tener sondas para la orina o el haber pasado por un hospital es un riesgo elevado de padecer cualquier tipo de infección urinaria. Las defensas están mucho más bajas y no son capaces de detener a los agentes externos, por lo que la probabilidad de tener cistitis se eleva considerablemente.

Consecuencias
Las consecuencias de una infección de orina pueden ser desde algo casi inocuo, aunque ligeramente molesto, a algo especialmente grave. Por lo general, cuando una persona es infectada, solamente tiene que pasar por un tratamiento sencillo, sobre todo si se trata de una cistitis sencilla u ocasional. Si ya pasa a ser algo crónico, hay que andarse con cuidado, ya que hablamos de una infección que se repite y puede traer problemas al tracto urinario.
En menos ocasiones es posible que la infección de orina sea tan solo el reflejo de una obstrucción renal. De ser así, es aconsejable acudir cuanto antes a un médico especialista, ya que las consecuencias pueden ser graves. Obstruirse estas vías impide que el aparato excretor funcione como es debido, y puede derivar a la larga en un fallo renal que podría ser incluso letal. No obstante, un tratamiento a tiempo evita cualquier problema de este tipo.
La excesiva repetición de una infección de orina puede causar daño renal permanente, sobre todo a causa de una pielonefritis grave. También, en caso de producirse en una mujer embarazada, puede derivar en una bajada de peso para el bebé, o que incluso este nazca de forma prematura. En el peor de los casos, su deriva final es la septicemia, un caso agudo y muy avanzado que puede provocar la muerte si se extiende hacia los riñones.

Cómo se trata una infección de orina
El tratamiento de una infección de orina pasa siempre por mantener la mayor higiene posible en las zonas afectadas y, sobre todo, acompañar con una serie de productos adecuados. Aquí, en España, en los últimos años ha ido ganando relevancia Urocran Forte. Una propuesta que sorprende porque se trata de un complemento alimenticio cuya composición principal es la D Manosa.
Lo que le da la eficacia que tiene, tanta que cuenta con la recomendación de médicos y especialistas, es que su componente principal es un ingrediente capaz de atrapar la bacteria E. Coli. Gracias a esto, se impide que esta se adhiera a las vías urinarias y que vuelva a infectar con el paso del tiempo. Como decíamos antes, es habitual que, quien padezca una cistitis o infección urinaria una vez, vuelva a pasar por ella con mayor facilidad que el resto, y la culpa esta en esta bacteria.
Sin embargo, Urocran Forte hace que no pueda quedarse en el organismo y, por tanto, logra algo que los antibióticos no son capaces de llevar a cabo: acabar con este invasor con facilidad. En otras circunstancias, se ocultaría entre las células para volver a atacar; pero aquí no puede actuar. Esta es la baza principal de este complemento, y la gran razón por la que se recomienda tanto para tratar infecciones de orina. Este, junto con los tratamientos habituales en materia de higiene y cuidados, es más que suficiente para despreocuparse y respirar con tranquilidad durante un buen tiempo.