El viceministro del Interior indio informa de que todos los terroristas eran pakistaníes
Redacción Madrid. 1 de diciembre.
El viceministro del Interior indio, Shakeel Ahmad, afirmó en una entrevista a la BBC que todos los asaltantes que participaron en los ataques que dejaron casi 200 muertos entre el miércoles y el sábado en Bombay procedían del vecino Pakistán.
"Los terroristas fallecidos en los últimos días en los enfrentamientos de Bombay eran oriundos de Pakistán", declaró el viceministro.
Estas declaraciones coinciden con las versiones policiales tras el interrogatorio al único terrorista que quedó vivo después de los atentados, que mantuvieron en alarma a Bombay durante 60 horas. La Policía descubrió que el terrorista pertenecía a un grupo paquistaní vinculado a la región himalaya de Cachemira.
La Policía india señaló que Ajmal Qasab, el único de los terroristas que sobrevivió, confesó que fue entrenado en un campo del grupo Lashkar e Taiba, en Pakistán, y que el grupo estaba detrás de los actos terroristas en la ciudad.
Pese a estas conexiones, el Gobierno indio ha sido cauto en acusar al Gobierno de Pakistán de encubrir o ser cómplices de los sangrientos hechos.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


