Home

Diario YA


 

Asimismo el empresario Ignacio MARTINEZ interpuso una querella contra PORTOBELLO por estafa, administración desleal y falsedad en el juzgado de instrucción Nº 49 de Madrid

Empresarios de clínicas Vivanta denuncian a PORTOBELLO de Sánchez-Asiain por incumplímientos de los contratos de compra venta

El empresario Jose Alvarez, ex-propietario de clínicas Unidental, ha denunciado al Fondo PORTOBELLO fundado por Iñigo Sánchez-Asiain ante el Juzgado de Primera Instancia Nº 13 de Madrid por incumplimiento de los contratos de compra venta de sus 150 clínicas de Unidental a Vivanta en Julio de 2017 y donde reclama 2 millones de Euros a Portobello.
 
Asimismo el empresario Ignacio MARTINEZ interpuso una querella contra PORTOBELLO por estafa, administración desleal y falsedad en el juzgado de instrucción  Nº 49 de Madrid, donde en la actualidad está pendiente que resuelva un Recurso de Apelación la Audiencia Providencial de Madrid, donde reclama cerca de 14 millones de Euros a Portobello.
 
Además el empresario proveedor del Call Center y de la cita previa de Clínicas Vivanta reclama cerca de un millon de euros en el juzgado de primera instancia de Madrid.
 
  Iñigo Sánchez-Asiaín Mardones
 

Recordemos que como hemos venido informando PORTOBELLO de SÁNCHEZ ASIAIN pidió el rescate a la SEPI de VIVANTA y Mediterránea Catering a la vez que recibe fondos de inversión Fund-ICO, obtuvo ICOS para sus participadas, hizo ERES y ampliaciones de capital fraudulenta, donde tiene sentencia en contra.

Durante la pandemia PORTOBELLO y sus socios Iñigo Sánchez Asiain, Juan Luis Ramírez, Carlos Doltz de Espejo y Ramon Cerdeira Checa estuvieron IMPUTADOS (2019 y 2020) por Administración Desleal y Estafa. Están pendientes de que resuelva la Audiencia Provincial de Madrid.
 
PORTOBELLO utilizó la pandemia como subterfugio de su administración desleal donde hicieron compras de clínicas con sobreprecio, maquillaje de cuentas y ocultaron información a sus socios, a su Consejo y a sus propios inversores de la situación real. Además el grupo de casi 300 clínicas que se compró en julio de 2017 se vio reducido, con el cierre de clínicas a apenas 150, tienen una producción pendiente de tratamientos con pacientes (cobrados y no realizados) de más de 40 millones de euros según las cuentas anuales registradas y miles de reclamaciones de pacientes sin resolver.

 

Etiquetas:Vivanta