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el gobierno norteamericano inyecta 30.000 euros al gigante automovilístico

General Motors, rescatada de la quiebra

Redacción Madrid. 1 de junio. El gigante de automoción General Motors (GM) se declaró hoy en quiebra, lo que supone la mayor suspensión de pagos de una empresa industrial de la historia, con un pasivo de 172.810 millones de dólares (122.500 millones de euros). La compañía, en la que trabajan más 230.000 empleados en todo el mundo y fabrica más de 20.000 automóviles diarios, estará controlada en un 72,5% por el Gobierno estadounidense, Canadá y Ontario. El presidente del país, Barack Obama, anunció que el departamento del Tesoro ayudará a la empresa con 30.000 millones de dólares (unos 21.200 millones de euros) para poder competir con el mercado asiático.
 
Además, el 17,5% estará controlado por el sindicato de trabajores United Auto Workers y hasta el 25% de su capital (con acciones estatales) por los acreedores. Según aseguró Obama, si el Estado no hubiera intervenido General Motors "habría desaparecido". Ahora se trata de apuntalar la empresa, sacar de ella lo mejor y vender lo que no sirva. En principio, se prevé que se destruyan entre 21.000 y 24.000 puestos de trabajo, así como cuatro marcas del grupo, aunque los nombres de éstas no han trascendido. Asimismo, desaparecerá el 40% de sus concesionarios, alrededor de 3.000. El objetivo es hacer coches más competitivos, más seguros y menos contaminantes con los que hacer frente a los gigantes asiáticos.
 
En una rueda de prensa en la Casa Blanca, Obama explicó que la intervención del Estado tanto en GM como en Chrysler se tornaba imprescindible ya que su desaparación hubiera provocado un "daño enorme" en la economía estadounidense. La compañía estará ahora varios meses en suspensión de pagos hasta que complete su reestructuración.
 
"Este es el comienzo de la nueva General Motors", afirmó Obama, que subrayó que el "sacrificio" de GM "beneficiará a las futuras generaciones". Mientras, el presidente ejecutivo de GM, Fritz Henderson, ha aseguró la "nueva General Motors" mantendrá una participación minoritaria en su filial europea Opel, en la que la canadiense Magna negocia entrar como principal socio.
 
La quiebra de GM fue interpretada por los analistas el mayor fracaso de una compañía industrial en la historia de Estados Unidos.
 
El año pasado GM registró pérdidas de cerca de 31.000 millones de dólares y ya recibió 20.000 millones de dólares del Gobierno estadounidense para subsistir. En aquella ocasión, la Administración defendió la intervención como la única alternativa para salvar a una industria crucial para el país.
 
CHRYSLER
 
Las malas decisiones gerenciales de GM, los problemas en la calidad de sus productos, la falta de innovación tecnológica, los altos costos del programa de salud y del sistema de jubilación de sus empleados chocaron el año pasado con la caída de las ventas debido a la crisis económica y la restricción del crédito.
 
Mientras tanto, en Nueva York, un juez aprobó la venta de la mayoría de los activos de Chrysler a su rival italiana Fiat. La solución surgió dentro del marco de un plan estratégico apoyado por los gobiernos de Estados Unidos y Canadá para impedir la bancarrota de la gigante automotriz.
 

Según los términos del nuevo acuerdo, una firma conformada por Fiat controlará el 20% de las participaciones de Chrysler, y el 68% de las mismas pertenecerá al Sindicato de Trabajadores del Automóvil, mientras que los gobiernos estadounidense y candiense compartirán el 12% restante. 

Etiquetas:crisis economicageneral motors