Islandia is different
Redacción Madrid. 23 de diciembre.
El presidente de Islandia, Ólafur Ragnar Grímsson, ha solicitado motu proprio al ministro de Finanzas islandés, Árni M. Mathiesen, que le sea rebajado el sueldo en un 15%, en línea con los recortes asumidos por otros funcionarios ante la severa crisis económica que atraviesa Islandia, que provocó la nacionalización de su sistema bancario y que mantiene al país al borde de la bancarrota.
De acuerdo con la información publicada por el diario islandés 'Fréttabladid', el presidente islandés envió la semana pasada una carta al responsable de Finanzas del país en la que justificaba su petición por "las dificultades a las que se enfrenta la nación", señalando que las normas islandesas al respecto no impiden que sea el propio presidente quien solicite una rebaja salarial.
El presidente de Islandia percibe actualmente unos emolumentos de 1,8 millones de coronas islandesas al mes (10.515 euros), por lo que un recorte de las proporciones solicitadas establecería un salario de 1,5 millones de coronas mesuales (8.938 euros) a partir del próximo 1 de enero.
El pasado sábado, el parlamento islandés acordó solicitar al consejo salarial del país que determine una rebaja salarial para los miembros del Ejecutivo de entre el 5% y el 15% para 2009. Sin embargo, este organismo, encargado de fijar las retribuciones de los funcionarios islandeses, había rechazado el pasado 4 de diciembre rebajar los sueldos de los ministros al considerar que carecía de autoridad para adoptar dicha medida.


















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.



