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JULIO VERNE, El ESCRITOR DE LOS JÓVENES

José Luis Orella. El 24 de marzo fue el aniversario de la muerte de Julio Verne. El escritor, desarrollará aventuras, donde confluyen, sus conocimientos de física, astronomía, mineralogía, geología, geografía y botánica. En sus historias, anuncia parte de los descubrimientos que iban a venir. Pero el conocimiento de la materia y el dominio que demuestra los hace ver con total credibilidad por los lectores. Siendo, quizás de los más llamativos, los efectuados en Viaje al centro de la tierra, De la tierra a la luna y Viaje alrededor de la luna, donde la ciencia ficción anuncia la posibilidad de llegar al satélite terráqueo, gracias a los avances de la balística. En 20.000 leguas de viaje submarino y La isla misteriosa, Julio Verne concilia su pasión del mar, con la solitaria figura del capitán Nemo, especie de holandés errante. Una de sus características será la descripción de maravillosos aparatos voladores, submarinos o de comunicación que predecían como iba a ser el mundo del futuro, con una gran fiabilidad, como se demostrará posteriormente. La descripción detallada de aquellos artilugios fantásticos los hacía plenamente reales, aunque existiesen décadas para la existencia de algunos de ellos. La clarividencia y el acierto de muchas de aquellas maquinas del futuro lo convertirán en un escritor amado por sus lectores, que se adentraban en las procelosas aguas del mundo por venir.

En otras de sus obras, como en Los quinientos millones de la Begum, demuestra una fuerte germanofobia procedente del descalabro francés en 1870, con la pérdida de Alsacia y Lorena. Las dos ciudades que surgen en Estados Unidos, no dejan de representar en pequeño tamaño, el enfrentamiento de una Francia burguesa, de clase media, amante de los valores familiares, frente a una Alemania industrial y militarizada que anuncia sorprendentemente el film Metrópolis de Fritz Lang. No obstante, Julio Verne se recrea con el amor en El rayo verde. La intriga detectivesca, en El castillo de los Carpatos; El orgullo y querencia por el dinero, en Las tribulaciones de un chino en China; Dramas personales, como en Un drama en Livonia y Aventuras de un niño irlandés; El nacionalismo búlgaro, en El piloto del Danubio; La nueva Grecia, en El Archipiélago en llamas; o las reformas modernizadoras  del imperio otomano, en Keraban el testarudo. Sin embargo, la favorita, será el largo viaje de Miguel Strogoff, por Siberia, donde hace frente a la traición, pero donde el amor finalmente premia al héroe.
Julio Verne, será un escritor innovador por los argumentos de sus obras, pero profundamente valedor, de forma simultánea, de los valores familiares y patrióticos. Como en El Conde de Chanteleine.
 

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