Home

Diario YA


 

La "Cosca" de los Pujol: La Familia "Nostra"

Daniel Ponce Alegre. Entre los innumerables documentos que actualmente alberga el Archivo Público Central de Italia, en Roma, se encuentra un expediente de acceso restringido que contiene un informe remitido al Ministerio del interior, en varias entregas, entre noviembre de 1898 y enero de 1900. El Informe fue elaborado por Ermanno Sangiorgi, Jefe dela Policía de Palermo, y se dirigía al principal juez de instrucción de la ciudad como parte de los preparativos para un juicio.

El Informe se inicia con la primera descripción completa de la Mafia jamás realizada. Las anteriores evidencias sobre la Mafia del área de Palermo se habían producido siempre en fragmentos dispersos. Pero aquí la información es explícita, detallada y sistemática. Se detalla el plan de organización de la ocho familias " cosche " mafiosas que controlaban la afueras y las ciudades satélite del norte y del este de Palermo: Piana dei Colli, Acquasanta, Falde, Malaspina, Uditore, Passo di rigamo, Perpignano y Olivuzza. Se nombra al jefe y al subjefe de cada " cosca " y se incluyen detalles personales sobre muchos de sus miembros de base.

En total se proporciona el perfil de 218 " hombres de honor ", hombres que poseían tierras, que trabajaban en los campos de cítricos o los vigilaban, que intervenían en la comercialización de la fruta. El Informe habla del ritual de iniciación y del código de conducta, la parte más interesante desde mi punto de vista pues muestra el verdadero sostén sociopolítico y " religioso ", entiéndase masónico, de las asociaciones mafiosas desde sus mismos orígenes. Además, expone métodos comerciales, cómo se infiltra y controla las huertas, como falsifica el dinero, comete robos, extorsiona y mata a testigos.

Explica que la mafia cuenta con fondos centralizados para sustentar a las familias de los hombres encarcelados y para pagar a los abogados. Cuenta cómo los jefes de las " cosche " mafiosas trabajan juntos para gestionar los asuntos de la organización y controlar el territorio. El lector, debe saber que este diagrama de la Mafia resulta impresionante, ya que coincide casi exactamente con lo que el " pentito " o " arrepentido " Tommaso Buscetta le reveló al juez Falcone varias décadas después. Aún es más fascinante al leer este Informe la sensación de que un documento aparentemente gris, cuya referencia documental es: DGPS, aa.gg.rr. Atti speciali ( 1898 - 1940 ), b. 1, f. 1, podía haber cambiado la historia respecto a Sicilia. Si el Informe hubiera logrado su objetivo, la organización criminal denominada la Mafia, que no tenía nada que ver con el verdadero espíritu mafioso siciliano de tradición cristiana, habría sufrido una derrota devastadora.

El autor del Informe, Ermanno Sangiorgi, era un policía de carrera, adusto y resuelto. Los periódicos de la época dicen que en Palermo era un hombre respetado, profundamente cristiano y que amaba a su patria: Sicilia, lo cual no le impedía, por su catolicidad, ser leal a las autoridades del gobierno central en Roma. Como hemos visto antes, Sangiorgi, redactó su Informe prestando especial atención a los detalles y con no poco apasionamiento, característico del carácter fuerte y noble siciliano, yo diría incluso carácter mediterráneo o levantino, pero sobre todo por su deseo y celo por la justicia y bien a sus hermanos sicilianos. Sangiorgi fracasó. Pero esto no le hundió en el desánimo ni en la desesperanza pues como hemos dicho tenía una fe en Cristo sólida, ansia de justicia y profesionalidad.

Su Informe constituye una asombrosa prueba de que en 1898 los gobernantes de Italia sabían exactamente qué era la Mafia, representando una inquietante lección acerca de cómo el sistema político del país había contribuido a que la mafia sobreviviera hasta el día de hoy. ¡ Cuántas sorprendente similitudes !. Familia criminal. Gobernantes ciegos, inútiles o colaboradores. Fuerzas de Seguridad ejemplares. En cuanto a nosotros, igual que a Sangiorgi, que la fe en Cristo y en su Reino de Paz y Justicia Verdaderas, nos impida perder la Esperanza hasta el Fin.

Etiquetas:Daniel PoncePujol