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La incompatibilidad del plástico y el medio ambiente

Sin ser conscientes de las consecuencias que conlleva con el paso de los años se han encontrado y cada vez más de forma más abundante materiales plásticos o derivados de éste, que tienen finalidades y formas inimaginables.

En los años 50, el descubrimiento del material plástico fue un gran avance para el ser humano y la civilización, gracias a su fácil manipulación y sus bajos costes de fabricación. Hoy en día sigue siendo muy barato producir y fabricar este material en las grandes industrias, por lo que el plástico en la década de los años 50, llegó para quedarse.
 
Lamentablemente, por mucho que a la sociedad nos cueste, el consumo masivo de plástico es un hábito que tenemos que cambiar, cuanto antes sea posible. Otro hábito que deberíamos modificar, es la forma en la que lo utilizamos y lo tratamos. La mayoría de los objetivos e instrumentos compuestos por este material son de un solo uso (recipientes de pastas de dientes, latas de conservas, bolsas de verduras, etc) y deberíamos conseguir un substitutivo para el envase de estos productos, aunque formen parte de nuestra vida diaria y nos proporcionen comodidad, ya que las consecuencias que producen en el medio ambiente son irreparables.

Como se ha mencionado anteriormente, el plástico es un gran protagonista de nuestras vidas y así lo verifican varios estudios realizados y verificados científicamente. Si cada uno de nosotros dedicara el tiempo necesario para analizar el consumo diario de este material, se sorprendería al comprobar que en un mismo día ha estado en contacto varias veces con algún objeto compuesto por plástico y que es de un solo uso, es decir, de usar y tirar.

El plástico ha invadido de forma pasiva tanto a la sociedad, que es la que lo fabrica y utiliza de forma regular como al medioambiente, que es el que sufre las consecuencias negativas. Es decir, por culpa del ser humano, cada espacio de la faz de la tierra, desde los mares al aire y sin excluir la tierra, está invadido por partículas de este material, que se producen al fabricar o desechar el objeto una vez deja de interesar, produciendo catastróficas consecuencias en el planeta y en la salud de la sociedad.

Todo y que el plástico proviene de materias orgánicas, como el agua, el petróleo o el carbón, en el proceso de producción se realizan procesos químicos y de quemado complejo que produce una gran contaminación medioambiental, creando una atmósfera tóxica muy perjudicial para la salud de las personas y de todo el espacio que le rodea.
Una vez realizado el proceso necesario para la producción de este material, toca decidir cuál será su finalidad. El plástico puede ser utilizado para la construcción, automóviles y para muchas otras cosas, pero cuando se destina a la producción de envases de usar y tirar como botellas, bolsas o envases, entre otras cosas, es cuando las consecuencias son peores. Las secuelas son más negativas porque al final el plástico ha tenido una vida extremadamente corta de uso pero producirá de todas maneras una gran contaminación sobre medioambiente, ya que cuando los desechamos, estos comienzan a liberar toxinas que son las que producen los efectos negativos sobre el medio ambiente y por lo tanto, sobre la sociedad.

El cambio climático es la mayor amenaza medioambiental contra la que la humanidad se enfrenta actualmente y el uso de plástico tiene mucho que ver en este aspecto. La descomposición de la basura plástica es algo que puede llegar a tardar años en producirse y que durante su procedimiento se ve incrementado el impacto sobre el medioambiente. Durante la eliminación del material plástico, se emite gas metano y etileno a la atmósfera y se producen, como bien indican nuestros científicos, este negativo impacto medioambiental. Así pues, para combatir contra este impacto se ha empezado a recurrir a una estrategia muy peculiar al que recurren algunas tiendas online o casas de apuestas como son los bonos. Los bonos azules han visto la luz para impulsar la transición ecológica y ayudar a conseguir los objetivos de desarrollo.

Uno de los lugares que más utilizamos para deshacernos de los desechos plásticos es el mar y esto está causando muchos problemas en la actualidad.
La liberación de substancias tóxicas muy contaminantes es una de las más visibles y esto afecta directamente a las especies animales que viven en el mar, llegando a producir muertes en masa y hasta una eliminación total de algunas de las especies que habitan océanos. Por otro lado, muchos peces y animales marinos mueren además asfixiados o atrapados por algunos de estos residuos plásticos.
Que los remanentes de este material terminen en el mar, no solo afecta a las especies marinas de forma directa, sino que indirectamente los humanos también sufrimos las consecuencias, ya que si un animal ingiere el plástico, sobrevive y finalmente se pesca para que las personas lo consuman, las substancias derivadas de este componente pueden ser ingeridas por nosotros de la misma manera que lo han hecho los peces.

Anualmente se llegan a acumular hasta 8 toneladas de este material en océanos que terminan siendo arrastradas por corrientes marinas formando unas islas denominadas “garbage path"”. Antes de los 90 ya se tenía una idea de que algo así iba a suceder y en el año 1997, The National Oceanic and Atmospheric Administration documentó el hallazgo de una isla de basura. De ese año al 2021 se han formado otras 4 islas, siendo un total de 5 las que acumulan este tipo de deshechos.

Por lo tanto, es importante que la sociedad se mentalice de que el plástico no es bueno para nuestro planeta y que intente encontrar la manera de cambiar de hábitos para frenar el cambio climático y las negativas consecuencias que se han ido producido en el medioambiente.
Uno de los principales problemas es que no es un producto caro de producir y las grandes empresas siempre intentarán invertir lo mínimo posible en el packaging de sus productos, para poder comercializarlos a un precio inferior para aumentar sus ventas, pero es importante que el ser humano pueda encontrar alguna alternativa para erradicar su consumo masivo.