Principal

Diario YA


 

pedro hidalgo, presidente del Colegio de Médicos de Badajoz

"La píldora del día después…, mal llamada porque es un anticonceptivo de emergencia"

Redacción. -¿Cómo ve la situación de la medicina en España desde un lugar como Badajoz y en su su colegio de médicos?

En el asunto que me expone, yo me hago 3 preguntas: ley Omnibus: ¿cómo va a afectar a los ciudadanos y a los colegios? Colegiación ¿sí o no? Obligatoria ¿sí o no? Asociaciones de pacientes, ciudadanos, consumidores,… desgraciadamente ya estamos empezando a usar eufemismos que ya empiezan a marcar la diferencia entre un paciente, un consumidor o un ciudadano. Todo eso se engloba en que luchamos contra una mal-información, a través de la “googelización”, de la información que nuestros pacientes, usuarios, tienen en la red sin filtrar y que a veces pueden tener un efecto colateral perverso.
Entrando en ¿qué opina de nuestra sanidad? ¿cómo está la sanidad? hay que diferenciar algo muy importante: lo primero es que no sabemos, los médicos (y yo lo entiendo así), si al ciudadano le interesa la sanidad porque realmente la sanidad es una cosa y lo que, a veces se hace mal desde los medios informativos, es poner el foco en lo que realmente es “asistencia sanitaria”. Y hay que decir que se equivocan porque una cosa es la sanidad, otra cosa es la salud y otra cosa es la atención sanitaria. En que lo vamos a diferenciar lo dejaría para el final.

¿A qué se refiere con corresponsabilidad?

Corresponsabilidad entre los médicos y los ciudadanos que tiene que existir para la salud, para la prevención de la enfermedad y para conservar esa salud.
Nos hemos dotado de una Constitución y una ley de autonomía del paciente donde se pasa de dar los derechos de los ciudadanos y luego dar los derechos del enfermo…ya ve como vamos cambiando salud, asistencia sanitaria, ciudadano y paciente. Pero no hacemos nada por mantener, y no somos corresponsables. Nos duele, a nosotros, la boca de hablar de hábitos de vida saludables pero no solamente acudiendo al médico cuando se está enfermo sino, como el programa de niño-sano, tenemos que decir algo del programa de adulto-sano. No ya del programa de la osteoporosis, de la hipertensión, etc. si no del programa de salud de pública. Muchos confunden la medicina de sistema de salud regional y la nacional, y si hablo de la atención a través de Muface, Isfas,…también hablo del sistema nacional de salud y, desgraciadamente, ahí se hace solamente atención sanitaria, no se hace esa protección de la salud, porque se dirije especialmente a solucionar los problemas cuando estos problemas surgen, no para evitar problemas. Estamos acudiendo a tapar las goteras cuando antes no hemos arreglado el tejado.
De ahí que esa atención a la salud sea primordial. Eso necesita capacitación, confianza de los pacientes (ciudadanos en este caso) y tiempo (palabra que repetiré seguramente varias veces en esta entrevista). Tiempo para poder hacerla, hábitos de vida saludable donde, no solamente está la lucha contra la barriga (ahora que hablamos del perímetro abdominal como causa fundamental de enfermedad), sino que lleva englobado un abanico de atención contra la obesidad, atención contra el sedentarismo, atención contra las drogas de adicción (en las que incluyo tabaco y alcohol), y desde luego entramos en las psicopatologías del ánimo, si se me permite el término, donde están el stress laboral, el stress familiar, con los consiguientes daños no sólo para sí mismos sino los que irradian hacia los hijos o pareja.

Hablemos de “atención sanitaria”...

Atención sanitaria que está dirigida cuando el paciente ya contrae un proceso patológico y acude a un centro médico. Centro médico que, en este caso, va a servir un poco ya de referencia… Pero ya nos dejamos otra cosa en el tintero; cuando alguien dice: “usted ¿dónde está mejor, en Madrid o en Badajoz, en esta Extremadura olvidada nuestra?”. Volvemos a equivocarnos porque si el paciente acude sólo a la última tecnología, al último hito, o al trasplanten de cara (con todo nuestro respeto de lo que ello puede suponer), lo que le interesa al paciente es atención directa, atención humana, y desde luego en los modelos, en los roles de médico que vamos a analizar, ahí posiblemente le atendiéramos igual o mejor en nuestra región, en nuestra comunidad autónoma que en las más punteras. ¿Por qué digo esto? Porque el ejercicio del médico tiene aparejado tres vertientes fundamentales: una es la atención sanitaria (esa atención directa), lleva también una parte docente-formativa y una parte, que no se puede olvidar, investigadora. Es decir, el médico tiene una profesión que, como decía la copla, evoluciona que es una barbaridad, de ahí que médicos anquilosados, aunque jóvenes, mi caso con 53 años, que empezó a trabajar hace 26, pues resulta que ya no es, ya no  queda al capricho ético o deontológico sino que la ley la marca como obligación del trabajador por cuenta ajena a cargo de la empresa. Y no se lleva a cabo, y le digo porqué: porqué como decimos la demanda es la que manda, el exceso asistencial va en deterioro de la otra labor docente-formativa, de la que tu recibes y la que tu impartes en centros hospitalarios colaboradores del sistema formativo.
Y luego viene la otra parte, investigadora. ¿Qué ocurre? Que hay si que ha quedado en puntos donde la investigación se hace entre nosotros como primordial pero a lo mejor los ciudadanos estén más contentos con la asistencia sanitaria que nosotros damos. Por eso tenemos que vertebrar más, ¿dónde se atiende más en Madrid o en Badajoz? ¿Extremadura o Cataluña? Por eso yo digo que depende de a quién le preguntaramos. SI le preguntáramos a un clínico, nos dirá que le interesa más un hospital donde la asistencia y la docencia está en un fifty-fifty, y si le preguntaramos a un paciente, seguramente nos contestaría que prefiere un centro donde el 80 % de un médico lo dedica a la atención sanitaria.

En cuanto al Colegio: usted como Presidente del Colegio ¿Qué opina en cuanto a  colegiarse, sí, no, obligatoria sí o no?

Extremadura es junto con Asturias, Canarias y Andalucía, una de las Comunidades donde no es obligatoria que los médicos esten colegiados que trabajan para el sistema de salud pública pero lógicamente obligando al resto. De ahí a colegiación voluntaria hay una diferencia grande que es la que es malinterpretada. Pero como nuestro país es, vamos a decir, especialmente caprichoso por no decir “tortuguil” (si me permite el término) pues el Tribunal Constitucional está pendiente desde hace 8 años de decidir a nivel estatal sobre la obligatoriedad de todos los médicos. Así pues hemos recibido con especial alegría, el nuevo decreto de la comunidad de Galicia donde obligan a todos por igual.
¿Qué opino yo en este caso? Cuando llega la Ley Omnibus, con esa transposición de la normativa europea, España aprovecha, ya que el Pisuerga pasa por Valladolid, y dice voy a modificar también colegios profesionales y asociaciones profesionales. Veamos si es beneficio hacia la ciudadanía, hacia la sociedad, hacia los pacientes.

¿Y qué opina con respeto a colegiarse?

Pues que me da miedo. Porque hemos tenido antes una normativa europea donde se nos dice “libre circulación de profesionales”, es decir que tenemos médicos (si me permite) circulando por distintas comunidades autónomas sin matrícula, privando al ciudadano de esa información, cuando no pudiendo hacer daño. Aquí se conoció hace un par de años, como usted sabrá por la prensa, la compra-venta de títulos de médicos falsos y que habían estado al servicio de la administración pública. Y ¡ojo! Porque nadie ha salido entonando el mea culpa del daño que se ha hecho teniendo al servicio de los ciudadanos, de la sanidad pública, a individuos, en este caso intrusos, delincuentes que, en este caso, habiendo comprado títulos en hispano-américa, andaban trabajando ante pacientes que la autoridad sanitaria les había certificado que eran licenciados en Medicina.
Para seguir, me va a permitir un chiste: para vender una tortilla en España hacen falta alrededor de siete permisos o marchamos (control de manipulador, registro sanitario, la licencia de apertura de donde se ejerce la actividad,…) y, por otro lado, para vender los servicios de un profesional no hace falta tener ese registro. Esto es, cuando menos, una atrocidad. Y desde luego, entendiéndolo así, este Colegio de Médicos que presido hace cinco años, tiene en su página web o a través del teléfono un consulta totalmente gratuita para los ciudadanos, para que sepan el número de colegiación, para, introduciendo el nombre y apellidos, ver, lo primero, si es médico y, lo segundo, este Colegio de Médicos lo que hace es un registro de títulos de forma que si usted esta tarde va a ver al dóctor “Pérez Ferández”, y hace esa consulta, el Colegio de Médicos le dirá a usted que el doctor P.F. es médico Licenciado en Medicina y Cirugía (por ejemplo) y si tiene además alguna especialidad. Con lo cual, si ese médico le va a operar esta tarde de cadera, usted sabrá que quién lo va a intervenir no es traumatólogo. Con lo cual estamos haciendo una diferenciación entre lo que la administración puede que entienda como la capacitación y lo que es la homologación del título. Yo siempre digo que tengo un sobrino de 14 años que conduce magníficamente el coche pero eso es una ilegalidad. NO tiene el título, el premiso de conducir, y, lo que es peor, no tiene ni siquiera su seguro de responsabilidad civil para el daño que pudiera ocasionar con respecto a la especialidad que dice estar acometiendo. Imagínese, “la importancia de llamarse Ernesto”, la importancia para el ciudadano, no para el médico, de tener ese registro universal, esa colegiación obligatoria.
Cuando utilizo el término obligatoria y universal ¿por qué es? Pues más que nada para mantener independencia. ¿Por qué mantener independencia? Si nosotros nos autofinanciamos no habrá esa dependencia económica y si no hay dependencia económica no podrá suceder como está sucediendo en la administración pública o de seguros privados que están poniendo a trabajar a médicos en especialidades que no les corresponden.

¿Cuáles son las tres funciones del colegio de Médicos?

Una es ante el ciudadano, la más importante porque es la única corporación de derecho público garante ante ese ciudadano de la titulación del médico que le asiste.
Y está ante el ciudadano para asegurar el control deontológico y disciplinario de aquel médico que esté colegiado. Y por esto, si la colegiación no es obligatoria y universal, ¿qué pasa que los colegiados van a ser los únicos buenos que cumplen con su titulación?
También hay una vertiente con la administración. Porque, como marcan nuestros Estatutos de colegiación, aprobados el 27 de enero de 2005 por la Consejería de Presidencia de la Comunidad Autónoma de Extremadura, se nos anima y obliga a la colaboración, no solamente en planes de estudios con la Facultad de Medicina, que así lo hacemos, si no también con la administración en áreas que ha demostrado ser absolutamente insuficiente, en planificación y necesidades, en recursos humanos. ¿Por qué estamos formando médicos? En un país que necesita médicos pero que tiene médicos en par. Pues porque falta una planificación, un estudio. Por ejemplo un país donde la población envejece pues no tiene suficientes geriatras. O donde la natalidad se reduce formabamos más ginecólogos y pediatras en lugar de traumatólogos que nos iban a hacer más falta, por intervenciones, por recambios protésicos articulares, por fracturas, etc. Esa obligación de colaboración que marcan los Estatutos y que, a veces, nos hemos quedado de brazos cruzados esperando poder ofrecerla.

Y el tercer punto, no voy a decir el más pequeño pero si en tercer lugar.

Para el médico porque es el organismo que tiene que ampararlo, mientras vende y en ese campo serían miles las agresiones que estamos recibiendo. Ampararlo no sólo atacando funciones sindicales, al colegio le corresponde ordenar y velar porque el desarrollo de la profesión se cumpla de la mejor manera posible. Eso no significa que en las mesas sectoriales sea donde se firma los emolumentos y se acuerden los precios, pero lógicamente el colectivo de la corporación del Colegio de Médicos es, desde luego, el representante de toda la profesión médica y debe velar para que se realice de la mejor forma posible. Al fin y al cabo, habrá visto usted, que más que gremialista o corporativista es un Colegio Profesional.  
Un Colegio Profesional que, en el caso de Badajoz, tiene 3.075 médicos y médicas trabajando, donde la feminización es actualmente ya un hecho. Siendo con menos de 45 años un 55% vs 45% a favor de “ellas”.

Una de las cosas después de escucharle que me viene inmediatamente a la cabeza es que yo sé que la inversión en sanidad vende mucho. Para los políticos (me voy a meter un poco con los políticos, si usted me lo permite, genéricamente, me da igual de que lado estén), la sanidad vende mucho, invertir en sanidad vende mucho, pero ¿qué es lo que sucede? Que para muchos el objetivo, lo que se pretende, es que se venda no que haya un resultado. Entonces yo tengo la sensación de que lo que sucede es que no se invierte bien. Y lo que usted me estaba diciendo es que la inversión no tiene que ser ni mayor ni menor si no que lo que tiene que ser es adecuada a la necesidad…

Por eso la importancia de diferenciar entre sanidad y atención sanitaria y muchos compañeros suyos hablan mal de estos términos…¿Comprende la diferencia? Aquí ¿qué estamos educando o vendiendo píldoras del día después?
Nada más que con el dinero gastado en publicidad de la píldora del día después…, mal llamada porque es un anticonceptivo de emergencia. Es como si usted para saber si funcionan bien los desagües de su casa lo hace nada más cuando llama a los bomberos a achicarle el agua cuando llueve. Usted estaría utilizando una solución de extraordinaria para algo que debería haber solucionado por un servicio ordinario. ¿Me ha captado verdad?
Entonces, si los médicos no entran en las escuelas… Porque claro a nivel universitario a nosotros mismo nos gusta pero si durante horas de nuestro trabajo nosotros entráramos en la escuela, en el instituto… Porqué en un instituto donde hay licenciados como profesores dígame ¿a quién le queda la parte de la formación sanitaria? A nadie. El de física da la física como puede, el de química como puede, y el de inglés ayudado por Los Beattles… ¿quién da la ecuación sanitaria? Nadie.  Ellos piensan que la deben dar los padres o si no que la de el médico de cabecera. Y como hemos hablado antes el médico de cabecera con la demanda que manda, va a hacer atención sanitaria, atención médica, va a atender al enfermo, pero no va a prevenir la enfermedad.
Deberíamos entrar en si esto es costoso. Mire, esto lo que necesita es tiempo. Esa palabra que le dije que iba a repetir. Somos la única profesión que para ayudar a los que atendemos crea un plataforma que se llama “Plataforma 10 minutos”. Es decir pedimos tiempo, 10 minutos al menos para atender a los que confían en nosotros para solucionar un problema. Fíjese lo que estamos diciendo. La “Plataforma 10 minutos” no está formada por pacientes sino por médicos, médicos clínicos, el que se pone la bata para atender a un ciudadano, que cuando ya acude, desgraciadamente, es ya un enfermo. Usted sabe que aunque usted sea licenciado y haya otros licenciados con su credibilidad, pero usted sabe que las encuestas del CIS dice que los médicos somos la profesión más valorada. Pues si entramos en la escuela, me da igual son alumnos de 14 de 17 o de 22 años, no solamente en los centros de orientación familiar si no nosotros los médicos a pie de obra, entrando a por ellos, para preguntarles ¿cómo desayuna usted?. Seguramente habría que hablar también con los maestros que p.e. ponen la gimnasia a última hora. Imagínese cómo estarán esas almas a última hora del día. Con el desayuno a las 8 ponerles la gimnasia a las 14, no es que haya hipoglucemia es que hay una desgana desde la biología que le dice “con lo que hemos comido no sigas gastando energía”. Verá que si además explicamos los efectos adversos que tienen las drogas posiblemente no tengamos que estar tratando después a los drogadictos y lograremos hacer de que se convierta no, como decía Cristo, en pescador de hombres sino en pescador, en transmisor de esas informaciones.

Y aquí...

Aquí no, aquí nos lanzamos a vacunar del virus del papiloma que está muy bien pero no nos ponemos a explicar por donde vienen los riesgos de la trasmisión sexual, y no ponemos freno teniendo relaciones sexuales más seguras. Aquí no vamos a ser mentecatos, ni puritanos, y reconociendo cuando empiezan nuestros jóvenes a tener sus relaciones les podamos explicar cuales son los riesgos.
Igual que si tratamos de explicar cómo la alimentación sea más correcta en lugar de riñéndolo al paciente cada vez que viene a la consulta diciéndole “usted está gordo” y tirándolo un papel con una lista porque eso no genera más que una cierta barrera entre médico y paciente.  
En lugar de tanta historia y tanto conocimiento del medio deberíamos conocer más nuestro cuerpo y como trabajar con él.  
Eso sería invertir en sanidad. Ahora estamos trabajando en el trasplante de cara, y eso si lo digo peyorativamente porque, como usted supone, queda muy bien pero, lógicamente, lo que le interesa en primer lugar a un paciente que llega a un centro puntero es, lo primero, no haber llegado, es decir prevenir y lo segundo una atención humana y de calidad. Y no de calidad y humana. Hemos cambiado el rol de médico paternalista y decimos que cuando estamos enfermos queremos que el médico sea bueno pero se nos ha olvidado decir que sea humano. Hemos llegado a un modelo contractual donde el médico actúa como técnico, se pone la bata, se pone el “mono” de trabajar técnicamente y aplicando técnicas pero posiblemente ha dejado olvidado el artilugio, el instrumento, el aparato que más cura, que desde luego más facilita y hace la medicina, además de más barata, más localizada en su proceso que es la silla. La silla para que se siente el médico y escuche. Eso necesita, otra vez, tiempo.  
Si trabajáramos más en sanidad, en esos hábitos de vida más saludable, que nosotros los médicos consideramos que han quedado en el desastre, en el terreno de nadie, en el del educador o la familia que no tienen más tiempo que educar con el tirón de orejas y así no se cambia, así no se convence.

¿Cómo transmite esto a las personas (porque aunque sean médicos no dejan de ser personas y seguramente se llegue mejor a ellos como personas), a las personas que pertenecen al colegio de médicos?

Pues mire, una de las primeras cosas que se planteó esta joven junta directiva del Colegio cuando empezamos fue buscar a ver que arma teníamos para “romper la puerta”, la barrera que separaba a los ciudadanos del Colegio de médicos. Romper la idea de que el Colegio era de los médicos, el colegio es la “Casa de los médicos”. Yo en eso he empeñado mucho tiempo. Y cuando me dirijo a asociaciones, no ya sólo de pacientes sino de usuarios, insisto en que se puede venir a la “casa de los médicos” y para ello hemos construido un “Aula Social”. No decimos un “aula de enfermedad” y no decimos un “aula de pacientes”. Un “Aula Social”. Donde estudiamos por ejemplo qué hacemos, qué hago, cuando un paciente se jubila o lo prejubilan, es algo importantísimo porque muchos no saben que hacer con eso. Hombre, alguien dirá, se convierte en agente de bolsa, es decir el que va con la bolsa para arriba y para abajo a ver qué le compran a la señora. Pues mucho no saben qué hacer con esta situación y les recomendamos que se mantengan activos, que hagan una sopa de letras, que no solamente vean la TV, que escuchen la radio porque eso va a hacer que usted le ponga cara a la voz y eso activa, consulte, si tiene opción aunque sea con su nieto, en la biblioteca, el ordenador. Usted no es torpe para hacerlo, a lo mejor tendríamos que recomendarles más esto para que tuviésemos más lectores en el Ya, que está entrando ahora con fuerza, ¿verdad?. Tratamos con todo esto de que si tiene un trocito de tierra pues que escarbe, la siembre y a lo mejor le sale una flor, con lo cual va a tener además oportunidad de conversar como su geranio o su plantita es mejor que la del vecino…
Tratamos de estimular, estamos invirtiendo en sanidad, estamos generando, como dice esa frase tan manida, eso  de “añadir años a la vida”. Yo les digo a los ciudadanos que acuden “usted o ustedes de jovenes iban, salían en grupo, en pandilla, cuando uno está en la edad madura va en pareja, pero cuando va de viejo va solo. ¿Por qué va solo? A ver, ¿por qué está solo?”  En fin, hacerle ver que, aparte de la formación que él tiene, puede acceder a ciertos círculos, estructurando ese tiempo, y que en ese centro de mayores le puedan dirigir y, otra vez, entrando el médico en el centro de mayores le puedan enseñar por ejemplo que el consumo tan exagerado de  antiinflamatorios para que no le duela algo lo que puede hacer es que fallezca antes de una nefritis intersticial porque nos estamos cargando su riñón. Y hacerle entender que no hay una píldora para cada problema y que hay cosas que van aparejadas a la edad, igual que tuve problemas con el acné y lo tengo con la alopecia con 53 años, y Juanita tenía problemas con la regla y ahora doña Juana tiene problemas porque se le ha retirado…  Está claro que no se puede medicalizar a la sociedad con un consumo excesivo que, aparte de caro, es que el peor medicamento es el que se utiliza para lo que no vale.
Es decir, habrá visto como tenemos formas de actuar.
Y después con los médicos pues pinchándoles con la cuestión deontológica y ese cambio de roles que hablábamos antes y empezamos con Hipócrates, Naimónedes, y ahora hemos visto como el doctor House quizás sea más listo pero más inhumano. Y los médicos dicen “¡no tengo tiempo!”, y nosotros entonces intentemos negociar con nuestras autoridades para que, como decía Garcilaso, se conjugue el 50 % la espada y el 50 % la pluma.
Todo eso se hace. Nosotros lo hacemos siendo un colegio mediano. El sábado se celebraron los coloquios médico-quirúrgicos (la 31ª edición) y le puedo decir que el tema médico pues no se tocó. Hubo tres conferencias: una sobre “las defunciones faciales en la pintura de Goya”, la segunda de José María Pino de Sanitarios 2000 fue sobre “La Medicina y los medios de comunicación” (tratando sobre el daño o la alarma generada con todo lo relativo a la gripe A), y la tercera que la dio el presidente de la ONG Sandy pues habló sobre “la profesión médica y ley”, es que profesión médica no hay más que una. Por favor, no me legisle usted de 17 formas distintas en España, no me haga usted 17 carreras profesionales distintas, por favor. Hemos hecho distintos calendarios vacunales. ¿Usted comprende que los niños de Badajoz se vacunen en una fecha y los de Córdoba, que está pegada, se vacunen en otra?. ¿Usted cree los gérmenes entienden de límites provinciales?
No será que, con lo listos que somos, estemos siendo torpes o cegatos. A lo mejor estamos siendo perversos, en el sentido de manipular dentro de la única profesión médica distintas actuaciones médicas. Todo eso tiene que decirlo una institución independiente, que esté autofinanciada, para evitar que nos puedan tirar de las, vamos a llamarlas, riendas de la subvención. Y está hecha para médicos y por médicos, legislada y aprobada por sus estatutos, con publicidad de sus cuentas, con elecciones democráticas cada cuatro años, al servicio de sus médicos, de la administración y de los pacientes.

Con esto que me está contando me viene a la cabeza el asunto de AMA (Asociación Mutual Aseguradora). Esto les tiene que quemar muchísimo ¿no? Que la profesión médica…

Bueno pero eso es como el que parte jamón. Está riquísimo pero cuántos cortes se sufren por elegir mal el cuchillo, a la persona que corta el jamón,… Eso como el que dice que no quiere democracia porque ha habido 5 alcaldes corruptos. No nos podemos quedar en el árbol para no ver el bosque. Hay que ser más listos, más generosos y con mayor sentido común. Los humanos somos humanos. Es como si no creemos en la democracia porque nuestros gobernantes ahora no nos saben sacar de la crisis. ¿Ya no somos demócratas? Vamos a decir que las personas no hacen las instituciones.  
Le voy a devolver la pregunta en pasiva: ¿a quién le interesa un colegio de médicos que no sea fuerte, que ha usted no le cuesta un duro, que es autofinanciable, qué es libre? ¿dígame usted a quién le puede interesar? La respuesta está en el viento, como decía Bob Dylan. La respuesta queda clara ¿verdad?