Los europeos dicen sí a la PAC
Domingo Martínez Madrid
Cree que la política agrícola debería concentrarse en asegurar la calidad y la seguridad de los productos del campo, ofrecer un nivel de vida digno para los agricultores y garantizar unos precios razonables para los consumidores. El 90 por ciento de los ciudadanos europeos consideran que sí, que la agricultura y el medio rural son temas vitales para el futuro de Europa.
El reconocimiento del papel fundamental de la agricultura explica el alto nivel de apoyo de los encuestados. La mayoría (68 por ciento) creen que el presupuesto debe ser suficiente mientras que el 72 por ciento cree que la asistencia financiera durante los próximos 10 años debe aumentar. Que esto sea una realidad depende de los políticos y de los burócratas. La agricultura, que todo hay que decirlo, está pasado uno de los peores mementos de la historia moderna necesita ayudas y modelos de comercialización que permitan las negociaciones directa y la fijación de precios. Habrá agricultura si la PAC post 2013 es coherente y si antes han cambiado las condiciones actuales.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


