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Diario YA


 

Los orígenes del sultanato invisible de Al Quaeda

José Luis Orella. 2 de diciembre.

El atentado islámico de Bombay, vuelve a traernos la alarma del terrorismo islámico, lo que no provocó la matanza de cristianos en el mismo país. Los antecedentes de los actuales fundamentalistas proceden; por un lado, de los Hermanos Musulmanes de Egipto, fundados por Hassan al Banna, contra el dominio británico; otro de la escuela deobandi, de donde es una de las corrientes principales con mayor número de madrasas (escuelas coránicas) existentes en Pakistán; y la tercera contribución, es la escuela hanbalita, la cual, a través de Ibn Abd al Wahmit, influirá en la instauración del wahabismo en Arabia Saudita.

La posibilidad de que los islamistas pudiesen subir al poder en algún país, vendrá de la revolución chiíta en Irán. No obstante, la nueva república islámica iraní, se instauraba en un país no árabe y bajo la versión minoritaria del Islam, el chiísmo, considerado heterodoxo. Pero iba a cambiar con la invasión de Afganistán por la URSS. La presencia de tropas soviéticas en Afganistán movilizó, con ayuda de la CIA y del SIP paquistaní, una amplia organización internacional, que organizaría Abdallah Asma, Al Quaeda. Un palestino, que se responsabilizará de la llegada de 40.000 yihadistas del mundo musulmán. Al Quaeda surgió como una escuela de combatientes, los yihadistas eran formados en una hermandad de iguales, donde no existían diferencias sociales ni raciales, pero estaban unidos por el temple del sacrificio y de la vivencia de su religión, hasta llegar al sacrificio. Aquellos internacionales islámicos derramaron su sangre y consiguieron la derrota de la URSS. Pero la victoria trajo a los yihadistas la vuelta a sus países de origen, donde serán críticos con los gobiernos socialistas u oligarcas. Osama ben Laden, quien por su alto origen familiar, se había ganado el respeto de los combatientes, al compartir el riesgo con ellos, se encargo de mantener por su cuenta la escuela de formación.

Los yihadistas “afganos” iniciarán la Yihad en diversos puntos, algunos casos: El 25 junio 1996.- Un coche-bomba estalla en un edificio militar estadounidense en Dahran (Arabia Saudí), causando la muerte a 19 militares norteamericanos. El 7 agosto 1998.- Dos atentados casi simultáneos perpetrados en las embajadas estadounidenses de Kenia y Tanzania, causan la muerte de 241 personas y miles de heridos. El 11 septiembre 2001.- EEUU sufre el mayor atentado terrorista de la Historia, cuando dos aviones secuestrados impactaron contra las Torres Gemelas de Nueva York y un tercero contra el Pentágono. Un cuarto avión se estrelló cerca de Pittsburg. El balance oficial fue de 2.976 muertos. El 12 octubre 2002.- Un coche-bomba estalla ante una discoteca en Kuta, al sur de la isla indonesia de Bali, causando 202 muertos, de ellos 88 australianos. Fue obra de la Yemaa Islamiya, el brazo de Al Qaeda en el sureste asiático. El 16 mayo 2003.- Cuarenta y cinco muertos, entre ellos cuatro españoles, en Casablanca (Marruecos) en cinco atentados, uno de ellos contra la Casa de España, donde se registraron 24 muertos. El 7 julio 2005.- Cuatro explosiones - tres en el metro y una en un autobús - causan 56 muertos en Londres (Reino Unido). Al Qaeda reivindicó los ataques. El 23 julio 2005.- Sesenta y cuatro muertos, de ellos varios extranjeros, y cien heridos en una serie de atentados en la ciudad turística egipcia de Sharm el Sheij (sur del Sinaí). La "Organización Al Qaeda en El Sham (Siria) y Al Kinana (Egipto), Brigadas del mártir Abdula Azam" reivindicó los ataques. El  9 de Noviembre 2005.- Al menos 57 muertos en atentados contra tres hoteles de lujo en la capital de Jordania, Ammán. Además de alimentar con combatientes los frentes de Cachemira, Filipinas, Irak y Argelia.

El magma social del fundamentalismo musulmán ha crecido a causa del fracaso del Estado de bienestar social árabe; una fuerte demografía, que hace que la primera generación alfabetizada de las ciudades, no encuentre trabajo público; una fuerte emigración del campo a las ciudades, sin escuelas, ni centros sanitarios; un resentimiento cada vez mayor contra la oligarquía nacionalista, laica y enriquecida. Son puntos que han ayudado a que los sectores populares de las grandes ciudades, vean con simpatía la reislamización. Además la prestación de ayudas sociales por estos movimientos, y la llegada de los emigrantes de las monarquías del petróleo, con dinero, ha ayudado a crear una clase media, favorable a financiar estos movimientos. En el plano clandestino, el tráfico de opio procedente de Afganistán ha multiplicado los ingresos de los talibanes y las fuentes de financiación exterior de los grupos afines. Por el lado europeo, los imanes radicales han conseguido hacer pequeños grupos entre las extensas comunidades de inmigrantes y descendientes. La pérdida de identidad cristiana y la ausencia de un proyecto cultural integrador favorece la captación de estos hijos de dos mundos.

 

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