Los talibanes vuelven a sembrar de dolor el valle de Swat
Redacción Madrid. 28 de diciembre.
Al menos 22 personas han muerto, entre ellas cuatro niños, y otras doce han resultado heridas a causa de la explosión de una bomba en un colegio electoral del noroeste de Pakistán, durante los comicios celebrados para un escaño en la Asamblea Provincial, según informaron las autoridades.
"Los cuerpos de los niños se encuentran más allá de todo reconocimiento", declaró el agente Jan Bacha desde Buner, escenario del atentado, antes de indicar que la cifra de muertos podría aumentar durante las próximas horas.
El atentado ha tenido lugar en la Provincia Noroeste, cerca del valle de Swat, donde fuerzas paquistaníes emprenden continuas batallas con milicianos islamistas afines a los guerrilleros talibán de la cercana frontera con Afganistán.
"Todavía hay gente bajo los escombros. Los residentes están intentando rescatarles. No sabemos cuántos están vivos y cuántos están muertos", declaró uno de los ciudadanos de Buner, Kashif Khan.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


