Home

Diario YA

Ahora los que supuestamente desean la unidad de España, piden que se cumpla la Constitución

Momento de reflexión sobre la Constitución Española

Javier Garcia Isac. Estamos ante un nuevo aniversario de la Constitución Española y creo que ha llegado el momento de la reflexión, del análisis.

Resulta paradójico como se intenta simplificar todo. Ahora los que supuestamente desean la unidad de España, piden que se cumpla la Constitución sin darse cuenta que es esa misma Constitución, la que permite la situación actual de zozobra y desmembramiento de la Nación.

Todo es absurdo.

Convergencia y Unió votó a favor de la Constitución junto a comunistas, socialistas, y lo que ahora conocemos como centro reformista. Los que no teníamos edad para votar pero que en caso de haberla tenido hubiéramos votado NO, junto con la mayoría de los que lo hicieron, ya alertaron del peligro de esta Constitución donde todo cabía, donde nada se concretaba y, donde se daba cobertura y apoyo a la anti-España.

Tenemos una perversión del lenguaje. Se nos habla de constitucionalistas y no constitucionalistas. Se nos dice que los primeros desean la unidad de España y que los segundos, anhelan su ruptura. Incluso a la hora de condenar crímenes y asesinatos, nos hablan de la dicotomía de constitucionalistas y no constitucionalistas. No se dan cuenta que España es muy anterior a esta Constitución; no se enteran de que España ya existía antes de 1978 y que ETA, ya asesinaba antes de su proclamación. ¿Qué nos quieren decir?, ¿Qué las victimas anteriores al 78 no deben ser tenidas en cuenta?, ¿Qué nunca existieron?

La lucha no es entre constitucionalistas o no, la lucha es entre los que nos sentimos españoles y aquellos que aun siéndolo, reniegan de su condición. No existe persona más vil, más ruin, que aquel que no reconoce lo que es y de donde viene. La Constitución es algo accesorio. La Constitución no es la solución. La Constitución es parte del problema, es el origen del mal. Bienvenida una reforma seria, en profundidad, donde no se permita en ella elementos, agrupaciones o partidos que pongan en duda, que pongan en peligro, la propia existencia de España.

Nos hablan de reforma constitucional pero nadie nos habla del sentido de las reformas. Por un lado la izquierda, para rematar la “faena” iniciada en el 78, por otro, el centro reformista para conservar sus privilegios y, por último, la Casa Real para clarificar si tendremos Jefe o Jefa del Estado. Nadie nos habla de España. Nadie nos habla de lo verdaderamente importante.

La acción de unos y la cobardía y omisión de otros, nos han conducido a un callejón sin salida.

Lo único verdaderamente claro es que esta Constitución no vale, no nos representa y no pueden servir como marco de convivencia, aquellas normas que ponen en duda de forma continua y reiterada España como Nación, única e indivisible.

Sí a una reforma, pero no en el sentido que desea nuestra clase política.

Estamos a tiempo de enmendar los errores cometidos en el 78. No perdamos más tiempo. España es lo único, lo verdaderamente importante.


Etiquetas:Constitución Española