Nagyida
José Buitrago
Después de cuatro años de éxito ininterrumpido por escenarios de Europa y Asia se presenta en Madrid, el día 12 del próximo mes de marzo, Nagyida, un gran espectáculo basado en la fusión de la danza húngara, con diferentes estilos de baile contemporáneo, claquet, humor, música y acrobacias y una puesta en escena con una gran fuerza estética cargada de magia, colorido y ritmo.
Nagyida, con un estilo único en el mundo fruto de la genialidad del creador-coreógrafo Sándor Román, fue estrenada por primera vez en el año 2006 en Budapest, alcanzando un gran éxito, motivo por el que se reconoció a la compañía ExperiDance, cómo la mejor compañía de danza en Hungría.
Tras el éxito obtenido en su país, inició un tour internacional por China, Italia, Alemania, Turquía, Eslovaquia, Polonia y Finlandia, hasta llegar, este mes de marzo, a Madrid.
Sinopsis
La obra, inspirada en un hecho histórico del siglo XVII, narra la disputa de las tropas húngaras y austriacas por la posesión del Castillo de Nagyida que por entonces pertenecía a Hungría. Las tropas húngaras ante el avance de los austriacos, abandonan el castillo. Los gitanos del pueblo, capitaneados por un jefe alegre, divertido, despreocupado y ocurrente, deciden instalarse en el castillo y disfrutar de sus lujos, con fiestas, bailes y música, pero su sueño de grandeza y gloria termina cuando escuchan los cañonazos de las fuerzas austriacas que se acercan a sus murallas. Tras intentar pasar desapercibidos utilizando la magia, deciden ser realistas y entregarse a las tropas, que echan del castillo a todos los gitanos menos a su jefe.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


