Neira evoluciona favorablemente aunque aún sigue ingresado
Redacción Madrid. 13 de diciembre.
El profesor de Teoría del Estado Jesús Neira experimentó una evolución favorable en su función respiratoria al cumplirse ayer una semana desde que ventila de manera autónoma, aunque permanece ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda. El portavoz de la familia Neira, Javier Castro, explicó ayer a Europa Press que "los médicos le mantienen en la UCI por precaución, para evitar cualquier eventualidad como la que le ocurrió la otra vez". El profesor sufrió una crisis respiratoria hace unas semanas que obligó a los médicos a practicarle una traqueotomía y trasladarlo a la UCI de nuevo. No obstante, respira por sí mismo e ingiere alimentos sólidos. El último parte médico facilitado ayer por el hospital donde se encuentra ingresado afirma que Neira "sigue desconectado del respirador y con respiración espontánea", aunque matiza que "su situación general es de gran debilidad física", razón por la que permanecerá ingresado en la UCI con un tratamiento de rehabilitación. La Universidad Camilo José Cela de Madrid, donde el profesor impartía sus clases, le concederá el próximo jueves la Medalla de Oro del centro en reconocimiento a su compromiso con los valores humanos y por su acción en la lucha ciudadana contra la violencia de género.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


