Obama destinará 140.000 millones a las guerras abiertas en Irak y Afganistán
El coste total de ambos conflictos se reducirá hasta los 130.000 millones de dólares (casi 101.800 millones de euros) durante el año fiscal 2010, que comienza el próximo 1 de octubre, dijo el alto funcionario, quien informó a los medios de comunicación sobre el presupuesto del Gobierno, que se dará a conocer hoy.
Pero después el coste de las guerras disminuirá considerablemente. Así, a partir de 2011, Washington destinará cada año a este fin 50.000 millones de dólares (39.153 millones de euros).
El Congreso ya ha asignado aproximadamente la mitad del dinero que el Ejecutivo ha dicho que necesitará este año para Irak y Afganistán. Pero el alto funcionario, que habló bajo condición de mantener su anonimato, indicó que el Gobierno tendrá que hacer una petición de presupuesto "adicional" al Congreso de 75.000 millones de dólares (58.742 millones de euros).
Obama, que ha heredado de su predecesor en el cargo George W. Bush un déficit presupuestario de un billón de dólares (más de 783.162 millones de euros), se ha marcado el objetivo de reducirlo a la mitad para 2013. Con este fin, tratará de ahorrar en los presupuestos de los próximos años; por ejemplo, en los gastos de defensa. Los asesores de Obama consideran que la reducción del número de soldados desplegados en Irak contribuirá a ello.
Sin embargo, algunos analistas son escépticos al respecto, ya que aunque se va a limitar el número de efectivos en Irak, el Gobierno va a reforzar su presencia militar en Afganistán. El proceso de retirada de tropas puede ser costoso al principio, si bien el alto funcionario señaló que los costes del traslado de los militares y el equipo están incluidos en los presupuestos.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


