Polémica en Francia por un video electoral
Paz Pálla. 25 de mayo. La guerra de los videos publicitarios en campaña no es exclusiva de los partidos políticos españoles. En Francia, por ejemplo, la estrategia no es diferente. También partidos de todos los colores han sacado a relucir su artillería publicitaria, consiguiendo que se lleve a cabo una verdadera guerra mediática. Como parte del intento europeo por conseguir mayor participación en estas elecciones que en las anteriores, el Gobierno francés ha creado un anuncio para concienciar y motivar a los votantes. El Partido Socialista, la oposición francesa, ha exigido al Consejo Superior de lo Audivisual (CSA) que suspenda dicho anuncio puesto que considera que incita a los ciudadanos a votar en las elecciones del 7 de junio al UMP (Union pour un Mouvement Populaire), partido actualmente en el poder presidido por Nicolas Sarkozy. El CSA afirma que “el mensaje difundido no es más que una incitación a votar a favor de ciertos candidatos y no constituye una emisión publicitaria de carácter politico”, según indica Le Monde, y por tanto ha rechazado la demanda del Partido Sociailista.
Tal decisión por parte del CSA ha sido duramente criticada por Didier Mathus, diputado socialista, quien comenta que “esta afabilidad con el Gobierno se ha convertido en una tradición del CSA, que ha perdido de nuevo la ocasión de demostrar su independencia”.
En España, las múltiples campañas han causado también gran revuelo restando importancia al contenido del programa político de cada partido a favor del “show business”.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


