Rajoy: "Garzón es un juez socialista"
Redacción Madrid. 26 de febrero.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, justificó hoy la querella criminal por prevaricación contra el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, porque el magistrado "no es imparcial, se ha saltado la ley, no debería estar conociendo este caso y está generando indefensión" en miembros del PP. Eso sí, aseguró que no puede tomar medidas contra nadie de su partido sin tener pruebas porque "no es un inquisidor".
En declaraciones a Telecinco, recogida por Europa Press, Rajoy recalcó que Garzón "es socialista" y, de hecho, recordó que se enfrentó con el magistrado en unas elecciones. Por eso, insistió en que debería "abstenerse" en la supuesta trama de corrupción denominada 'operación Gürtel'. "Lo que hace Garzón no es justo", enfatizó.
Tras achacar a la Fiscalía o al propio juez las filtraciones que se están conociendo, Rajoy se mostró convencido de que este asunto no se le puede "volver en contra", al tiempo que añadió que no puede actuar en este momento sin saber de qué se acusa a los aforados que han aparecido en los medios. "Yo no soy un inquisidor", exclamó, para lamentar que se esté condenando a mucha gente sin pruebas.
El líder de la oposición afirmó además que se siente seguro. "Tengo la seguridad de hacer lo que me dicta mi conciencia y en ese sentido estoy tranquilo, seguro y en equilibrio y no me guía más cosa que intentar hacerlo mejor y el interés general", concluyó.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


