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Diario YA

el cojo de Dios, estudia en Alcalá y París

San Ignacio y la Compañía de Jesús

Juan García. Escribía esto el pasado día 31 de julio, me parece que aún puede interesar a muchos lectores. Seguramente el vasco más ilustre y universal. Militar, descuidado en lo religioso, cae herido en Pamplona. Durante su convalecencia, leyendo la vida de Jesús y vidas de santos, se convierte profundamente.

Ignacio, el cojo de Dios, estudia en Alcalá y París. Poco tiene que ofrecer a los estudiantes nobles. Pero les habla de Dios, de ser un ejército para la Iglesia. Escribe los famosos ejercicios espirituales, que son un clásico y que suponen una espiritualidad sobria y decidida para la mayor gloria de Dios. Funda la compañía de Jesús, que tendrá por obra de la providencia la misión de educar a la juventud y de las misiones.

Llevan casi 500 años sirviendo a la Iglesia, con santos, misioneros, mártires innumerables, teólogos prominentes, iniciativas de todo tipo. Fueron los primeros en diseñar la dirección espiritual, que no ha sido siempre bien entendida. Acusados de las más curiosas patrañas, han sido expulsados de muchos países, del nuestro también.

El cuarto voto de obediencia al Papa, les ponía en la mayor parte de los temas frontera de la humanidad, al tiempo que en avanzada milicia en los retos más ambiciosos de la Iglesia. Desde finales de los sesenta han sufrido una profunda crisis de identidad y de disciplina interna. En Sudámerica con la Teología de la liberación, en Asia e India con un cierto sincretismo religioso. Pero en cualquier caso creo que no se puede entender la Iglesia actual sin la aportación de los Jesuitas. Buena ocasión para pedirle a Dios a través de San Ignacio que sean muy fieles a su vocación y sean referente de unión y fidelidad al Papa Francisco, jesuita.

Etiquetas:religión