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Diario YA


 

SIN FAMILIA SAGRADA Y NATALIDAD NO HAY PARAISO

En la Familia, las sociedades, también Asturias, se juegan su futuro y no es de extrañar que las nuevas visiones de la familia y del matrimonio supongan un desgarro en la sociedad. La consideración natural del matrimonio como la unión de un hombre y una mujer, común  a todos los pueblos al margen de creencias, se ha visto cuestionada por la legalización de uniones que poco tienen que ver con la realidad natural de la unión  estable y duradera  para el amor y la `procreación de un hombre y una mujer.

La insoportable levedad de los políticos españoles

“La idea del eterno retorno es misteriosa y con ella Nietzsche dejó perplejos a los demás filósofos: ¡pensar que alguna vez haya de repetirse todo tal y como lo hemos vivido ya, y que incluso esa repetición haya de repetirse hasta el infinito! ¿Qué quiere decir ese mito demencial?”  Milan Kundera.

LA METÁFORA DEL SILENCIO

MANUEL PARRA CELAYA  Entre las continuas, mutables y confusas normativas sanitarias que dictan nuestras autoridades -escasamente científicas-, se encuentra la de recomendar a los usuarios del transporte público que permanezcan callados, con el fin de no difundir el maldito virus por un efecto aerosol. En principio, la advertencia me pareció un consejo lógico, incluso satisfactorio para mí, pues, de cumplirse, me evitaría escuchar las interminables chácharas de marujas (y de marujos, para ser ecuánimes) por sus móviles, las eternas disquisiciones técnicas de operarios y contratistas en tránsito, o los conciertos de desafinado acordeón o de estridentes altavoces de los habituales pedigüeños.

LUDWIG WINDHORST, EL DAVID QUE VENCIÓ AL CANCILLER DE HIERRO

José luis Orella. Windhorst, el pequeño o la pequeña excelencia, nació en 1812 en una localidad cercana a Osnabruck y murió en 1891 de una congestión pulmonar en plena actividad parlamentaria, conservando sus facultades. De origen modesto, recorrió una brillante carrera como jurista y hombre político. Presidente del parlamento de Hannover a los 38 años, ministro de justicia a los 40, desde su juventud luchó a favor de los derechos de la Iglesia y de su ideal gran-alemán, Prusia desarrolló en la unificación la pequeña Alemania, al no integrar a Austria.

¿El coronavirus saca los colores a España y Alemania?…Reino Unido sigue a lo suyo

David Casarejos. Presidente del Consejo de Residentes del norte de Reino Unido. Consejero por Reino Unido en el Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior. Hace unos meses experimente las consecuencias de opinar comparando países en un periodo de crisis sin precedentes.
Se sobrepasaron mis expectativas en cuanto a número de lecturas, número de comentarios, y número de críticas al autor del artículo…muchas de ellas muy acertadas, aunque como dijo Clint Eastwood “las opiniones son como los culos, todos tenemos uno”. El titulo evidentemente tocó el orgullo patrio. “Alemania saca los colores a España y vapulea a Reino Unido” fue un ejemplo claro de como lograr polemizar con una opinión y un titular.

¡Viva el Rey!

“Los principios éticos nos obligan por encima de consideraciones familiares”, afirma Felipe VI

Luis Losada Pescador. Gran expectación con el discurso del Rey. Dijo lo obvio: estamos atravesando una grave crisis pero la podremos superar juntos, unidos y con esfuerzo, como lo hemos hecho en el pasado, porque somos una gran nación. Es verdad que su convicción no fue mucha y que mostró más miedo que confianza. Vivir en medio de una balacera permanente no permite expresarse con el sosiego deseado… Porque lo que le exigen desde Podemos es que mate al padre. Es lo que en psicología se llama lograr la autonomía. Ya renunció a cualquier herencia de su padre y le retiró la asignación. Además, ha retirado de su despacho cualquier imagen con su padre y en su último discurso de Nochebuena -el más visto de la historia- marca distancias afirmando que “los principios éticos nos obligan por encima de consideraciones personales”.

BASHIR GEMAYEL, UN CEDRO CON MADERA DE CRUZ

José Luis Orella. Nacido el 10 de noviembre de 1947 en Beirut, Bashir Gemayel fue el pequeño de una familia de seis hermanos. Su padre Pierre Gemayel fue uno de los principales dirigentes políticos de la comunidad cristiana maronita del Líbano, fundador del Kataeb o la Falange libanesa, partido católico que defiende las peculiaridades de la cultura maronita libanesa. El nombre fue adoptado por la simpatía que el viejo Pierre tenía por el ideal joseantoniano de la Falange española.

EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD

PEDRO SÁEZ MARTÍNEZ DE UBAGO. En 2012, con motivo del segundo Año de la Fe, Benedicto XVI nos hablaba de la necesidad de “redescubrir el camino de la fe para iluminar de manera cada vez más clara la alegría y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo”. Y, de unas décadas a esta parte, da pena ver cómo estas fiestas navideñas (Natividad del Señor, Sagrada Familia, Santos Inocentes, Epifanía, Bautismo del Señor...) han perdido su raíz cristiana y se están convirtiendo en unas jornadas paganas, barbarizantes, consumistas… que nada tienen que ver con lo que se celebra. Hasta no hace mucho la Navidad se celebraba como Dios manda: esto es, con dos tiempos distintos y definidos, el tiempo de Adviento y el tiempo de Navidad. El primero, con sus cuatro domingos, al tercero de los cuales se denomina “gaudete” porque se nos invita particularmente a gozar la próxima llegada del Mesías y el sacerdote aliviaba el rigor del morado por los ornamentos rosas.

La navidad Infantil de la que adultos mal encarados abominan

NAVIDAD CRISTIANA

Fidel Garcia Martinez. La Navidad es la fiesta más celebrada en Occidente. Contra la que nada han podido ni los totalitarios de otros tiempos, ni pueden los postmodernos laicistas para los que no hay relatos universales sino relativismo y nihilismo individuales. Tampoco la Covid-19 con aún inquietante futuro
Pero el sentido y la celebración de Navidad son plurales y no siempre coincidentes. Así tenemos La Navidad del MESÍAS de Handel, de los grandes oratorios y cantatas; de los humildes los villancicos NOCHE DE DIOS; de las ciudades vestidas de luces; de las vacaciones escolares, de los belenes y árboles.

El soberano es la comunidad y no el Estado

Alberto Buela. Hay que intentar llamar a las cosas por su nombre para poder entender de qué se habla. Y así cuando pretendemos hablar sobre el Estado tenemos que desbrozar una serie de conceptos colindantes como comunidad, sociedad, gobierno, nación, pueblo para poder entender de lo que estamos hablando. Hagámoslo una vez más.