
Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales y gestión del riesgo de cambio, advierte de las posibles consecuencias de la creciente conflictividad social en Francia sobre los mercados financieros. “La propagación de los disturbios y las protestas en Francia también podría empezar a afectar a las acciones, los bonos y el euro”, señalan los analistas de la compañía en su último informe semanal sobre divisas. A su juicio, los problemas de fondo de la economía francesa siguen sin resolverse y resulta poco probable que se produzca una consolidación fiscal antes de las elecciones presidenciales de 2027.
La fintech señala que el euro logró cerrar la pasada semana con su primera subida en más de un mes, favorecido por la debilidad del dólar y el cierre de posiciones especulativas bajistas, un movimiento que podría prolongarse incluso sin noticias positivas desde Francia. De cara a esta semana, la atención se centrará en los PMI preliminares de octubre, que se publicarán el viernes y para los que se espera un ligero deterioro de la actividad económica. No obstante, Ebury considera improbable que incluso unos datos mejores de lo esperado lleven al BCE a subir los tipos de interés en su reunión de la próxima semana. Los inversores estarán especialmente pendientes de las declaraciones de Christine Lagarde sobre Francia y sobre la posibilidad de una subida de tipos en diciembre.
El dólar podría haber tocado techo
Respecto al dólar, Ebury considera que la divisa estadounidense podría haber tocado techo, al menos temporalmente. El dólar cerró la pasada semana con su primera caída en cinco semanas, pese a que la inflación de septiembre superó las expectativas. Para los analistas de la fintech, esta incapacidad para recuperar terreno ante unos datos de inflación elevados sugiere que buena parte de los inversores que querían comprar dólares ya lo han hecho.
Ebury advierte, además, de la creciente sensibilidad del dólar a las correcciones bursátiles de las compañías vinculadas a la inteligencia artificial, debido al elevado peso de las inversiones estadounidenses en esta tecnología. “Si la corrección del sector de la inteligencia artificial se agrava, sus implicaciones para el crecimiento y la inversión en EE. UU. serían claramente negativas para el dólar”, señalan los analistas de la fintech.