
Luis Losada Pescador. ‘Si a Sumar no le gusta el plan anticrisis, que salgan del gobierno’. Es el órdago de Sánchez a ‘Yolandísima’, tocada -¿y hundida?- tras su viaje en business a los Oscar. Por eso en paralelo, Moncloa patrocina el acuerdo entre Rufián y Podemos con la esperanza de que otros se sumen y tenga con quién interlocutar. Sumar había presionado para que en el plan anticrisis se incluyeran medidas de vivienda para rebajar el coste de la hipoteca y de los alquileres. No parece que el gobierno lo vaya a incluir porque descuenta el rechazo de Junts. Y el decreto hay que convalidarlo…
En cambio sí que habrá medidas contundentes. Hay margen porque de no hacer nada, sólo en gasolinas el gobierno recaudaría 1.100 millones de euros extra. Es decir, no es un regalo; se trata más bien de un ajuste, en línea -además- con lo que están haciendo todos nuestros vecinos europeos.
Amadeo-Martín Rey y Cabieses.
Doctor en Historia y en Derecho.
Dinamarca es una vieja nación. Cuando los Estados Unidos de América estaban sólo en la mente divina, los reyes daneses ya reinaban sobre su país desde muchos siglos atrás. El pueblo danés sabe de luchar por su territorio… y de perderlo. En el caso de Groenlandia no diremos como Lord Palmerston cuando en 1864 el político británico afirmó sobre el caso de Schleswig-Holstein: “Sólo tres personas han entendido realmente el asunto de Schleswig-Holstein: el Príncipe Consorte, que está muerto, un profesor alemán, que se volvió loco, y yo, que he olvidado absolutamente todo sobre el tema”. Pero lo cierto es que el caso groenlandés se ha convertido en un complejo dilema.
Luis Losada Pescador. Ya vereis hoy lo que les ocurre a esos canallas trastornados”, señala Trump que insiste en tener munición y tiempo ilimitados... Este viernes -día santo musulmán- habrá nuevos ataques occidentales tras la llamada a la “venganza” a sus “mártires” por parte de Jamenei a través de una presentadora. ¿Seguirá vivo?, ¿está tan herido como para no aparecer en público?, ¿juegan al despiste?
Jamenei (o su presentadora) insiste en el bloqueo de Ormuz y en el ataque a intereses occidentales. No hay un alma en los lujosos centros comerciales de la vecina Dubai. Refinerías e intereses americanos están en alerta roja.
Pero lo que más preocupa son las minas marinas en el estrecho de Ormuz. Al parecer hay 10 colocadas en puntos estratégicos. Hasta la Casa Blanca reconoce que no es capaz de garantizar la seguridad de los buques. Y el cierre de Ormuz equivale a petróleo alto, inflación disparada y subida de tipos. Frenazo económico mundial
Manuel Parra Celaya. Hace algunos años, bastantes, los ecos de sociedad solían acaparar la atención de un público, mayoritariamente femenino, al cual se le aplicaba malévolamente el título de “marujas”, por generalización de los personajes del genial Forges. Entiendo que el uso de este término en estos momentos puede estar perseguido, lo que me impide, por precaución, resucitarlo y aplicarlo a diversas señoras o señoritas vinculadas al Ministerio de Igualdad.
Durante décadas, la política occidental ha fracasado sistemáticamente en frenar la amenaza iraní. Desde que triunfara la Revolución Islámica en 1979, los líderes estadounidenses y europeos han solido calibrar mal la naturaleza del régimen. Ya en un mensaje de 1978, el embajador estadounidense en Irán, William Sullivan, describió a Jomeini como una figura "al estilo de Gandhi". Por su parte, el embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Andrew Young, llegó a decir incluso, por aquel entonces, que "Jomeini será algo así como un santo cuando superemos el pánico."
Manuel Parra Celaya. Ha fallecido Jürgen Habermas a la edad de 97 años, filósofo influyente en nuestro mundo accidental y heredero de la teoría crítica de la Escuela de Frankfurt, especialmente influido por los planteamientos de Adorno y de Horkheimer, sobre los que elaboró sus propias especulaciones, en revisión constante. En enero de 2004 sostuvo una interesante conversación con el entonces teólogo Joseph Ratzinger, elegido Papa poco después, con 77 años entonces, invitados ambos por la Academia Católica de Baviera, y dialogaron públicamente sobre Razón y Religión, y, en concreto, sobre los fundamentos morales de la vida política, denominados prepolíticos. Ratzinger falleció en 2022, con 95 años, de forma que se adelantó solo cuatro años a su oponente de entonces en alcanzar la Eternidad.
Ángel Gutiérrez Sanz. Ser buen comunicador hoy día es importante en todos los órdenes de la vida, lo es en el mundo de los negocios, de la publicidad, de la política, de la enseñanza, de las relaciones públicas etc. y la razón es bien sencilla. Vivimos tiempos en donde importa más la forma que el fondo, el relato más que la realidad, la apariencia más que la verdad misma. Por algo Lyotard define a la posmodernidad en que nos está tocando vivir como la era caracterizada por el “pensamiento débil”. Consecuencia inmediata de semejante situación la tenemos en el relativismo generalizado y un cierto sentimiento de animadversión en contra de Verdad absoluta, hasta el punto de ser considerada, enemigo público número uno, por imponerse de forma despótica a todo juicio humano, atentar contra el pluralismo social y cuestionar el sagrado principio de la democracia, según el cual todo se reduce a un juego de opiniones entre ciudadanos libres .
Manuel Parra Celaya. Tomo prestado el título de este artículo de unos versos de Agustín de Foxá, que poco dirán, de entrada, a algunos lectores; tenía en cartera otra frase de significado parecido, de distinto origen y tiempo, que rezaba “vivir no es importante, navegar sí”, pero me pareció demasiado inquietante, acaso guerrera y poco práctica en nuestros días, además de que algún malintencionado podría relacionarla con la fragata defensora de Chipre. De todas formas, los términos vela y aventura del poeta mencionado sugieren la idea de simbólica navegación; es decir, ser capaz de arriesgarse para arribar a buen puerto, que es lo que todos deseamos en la vida.
Luis Losada Pescador. El ‘no a la guerra’ es un slogan. Y Sánchez sabe que funciona. Y muy bien. Hay entusiasmo en la izquierda. El País publica este viernes una encuesta que afirma que la dos tercios de los españoles apoyamos el ‘no a la guerra’. Matar está mal, los problemas no se solucionan a bombazos, hay que agotar la vía diplomática, hablando se entiende la gente,... Bla, bla, bla.
Buenismo en vena para una sociedad infantilizada. La realidad es que Seguridad Nacional ya había advertido que Irán “torpedeaba la solución diplomática”. O sea que la vía del diálogo estaba muerta. Y la amenaza era cierta. ¿Dejamos que el malo del barrio se arme para no complicarnos la vida? Es la mejor manera de complicarnosla de verdad.
En vez de actuar como hace, España, en coordinación con todos sus socios europeos, podría intervenir con los países árabes afectados por los ataques iraníes, para proporcionar asistencia concreta. Por desgracia, el Gobierno está a otra cosa; está “a sus cosas”. Nunca recató su simpatía por el chavismo; el propio Pedro Sánchez ya fue elogiado por Irán, Hamás y los hutíes; añadir ahora la felicitación de Susan Sarandon y ponerse a presumir en redes sociales parece bastarle. Esa actitud es peligrosa y nos compromete a todos. El totalitarismo islámico es un proyecto global. Ya está intentando imponer en suelo europeo su inversión de valores y su frenético antisemitismo. Ante semejante desafío existencial, no cabe invocar un derecho que solo sirva para desarmarnos. Porque cuando la política renuncia a enfrentar el peligro, no sobrevive ningún derecho.