
Manuel Parra Celaya. No quiero dármelas de profeta, ni mucho menos; tampoco, pecar de agorero, pero me da en la nariz que el sangrante tema de la invasión de Ceuta va a transcurrir a la larga por unos derroteros aciagos, mediante un avieso recurso que ya ha probado su eficacia en muchos temas anteriores, pero al que, a pesar de todo, no terminamos de acostumbrarnos. Ni siquiera un avispado verlas venir, lo cual es bastante lastimoso.
Entremos en materia: ¿se han fijado ustedes que, en la boca pequeña de algunos políticos o periodistas ha empezado a sonar el término “cogobierno”, referido a las dos ciudades españolas en África que son objeto constante de las ansias imperialistas del Reino de Marruecos? Ya sé que la palabra pasa casi desapercibida en el tráfago de declaraciones, noticias o reportajes, pero es cuestión de fijarse. Mucho me temo que estamos en una primera etapa -o, quizás, precalentamiento- de la aplicación de la llamada Ventana de Overton, en la que una idea determinada aparece como impensable.
Fidel García. Siempre acompañado por el obispo de Lourdes, el Santo Padre tocó a continuación la pared de la gruta y bebió un vaso con agua del manantial, respondiendo así a la llamada de la Santísima Virgen a Bernadette: "Ve a beber, a la fuente y lávate”. Como hacen millones de fieles el Santo Padre se convirtió así, desde sus primeros momentos en Lourdes en un peregrino entre los peregrinos”. A continuación el Papa leyó esta oración a la Virgen, meditando cada palabra: “Oh, Nuestra Señora de Lourdes, Inmaculada Concepción, en este lugar bendito donde hablaste con tanta ternura a Santa Bernadette , humilde hija de Francia, para entregar al mundo un luminoso mensaje de oración, conversión y esperanza, acudimos a ti con confianza” dijo, rezando a Nuestra Señora, “por Francia”.
Manuel Parra Celaya. Como todos ustedes saben, el Informe PISA 2025 no ha podido ser más catastrófico para la Enseñanza en España, que presenta los peores resultados de su historia en competencias clave como comprensión lectora, matemáticas y ciencias; el muestreo registró estos datos adversos en todas las Comunidades Autónomas, con excepción de Cataluña que se desmarcó, y no porque las conclusiones fueran mejores, sino alegando razones técnicas, que se han saldado con algunas dimisiones/ ceses en puestos de segunda categoría…
No obstante, ningún político o ningún pedagogo a la violeta piensa corregirse, sino que todos, sin excepción, han recurrido al Efecto Backfire, que es “cuando se recibe una información que contradice un discurso y, en vez de rectificar, se aferra más a sus convicciones. Se blinda para reafirmar sus ideas a pesar de que las pruebas aportadas las desmienten” (Josep Oton).
Fidel García. Tal es el título de un ensayo del excelente y gran historiador especialmente de la Historia de Asturias, como se puede verificar en La Trilogía de la Reconquista, José Javier Esparza, que supera con mucho a las obras de otros historiadores negacionistas, autor muy conocido en Gijón por sus frecuentes vistas, especialmente al Ateneo Jovellanos donde presentó hace poco su magnífica novela, el Jinete de la luz.
El ensayo tiene un subtítulo muy actual; Reiniciar España (de la farsa del globalismo a la revuelta de las naciones). A su profundidad une la amenidad para analizar la situación de España, en el conjunto de las naciones. Su análisis es plural, social, político, económico moral y religioso. Esparza parte de una constatación evidente que la describe como: una época actual que ha concluido y que surgió en 1989 con la caída del Muro de Berlín, derrumbamiento al que contribuyó en parte el Papa Polaco San Juan Pablo II, y que supuso el final de la historia y el triunfo del globalismo mundial.
Manuel Parra Celaya. Fue una tormenta en un vaso de agua, dicen. Tras las explicaciones de Interior en boca de su insigne titular (“documento de trabajo”, “finalidad informativa”, “de carácter interno”, “ninguna finalidad espuria”…), los partidos políticos, los medios de información y, lo que es peor, la sociedad española en general, han dejado poco a poco que no se produjera polémica y todo quedara limitado a un mal entendido.
Pero lo cierto es que existía ese documento, al parecer desde 2024, donde se traza un listado de periodistas con especificación de sus tendencias o ideologías políticas y con matizaciones suficientes sobre su actitud crítica hacia el Gobierno y sus desaguisados.
Luis Losada Pescador. Junts ha quemado la legislatura. La inminencia de la sentencia de amnistía de Puigdemont por el Constitucional anticipaba que se quedaban sin cartas. En paralelo Alianza Catalana les come la merienda electoral. Así que hacía falta un plantón. ¿Motivo? Los decretos Maricarmen. Argumentos hay todos: es una “chapuza” en la forma y es “inconstitucional e ilegal” en el fondo.El País presiona con una encuesta que dice que el 67,5% apoyan limitar el precio de los alquileres y el 75% aplazar los desahucios vulnerables. Expansión también echa una mano afirmando que el Estado se haría cargo del pago de los desahucios paralizados.
La realidad es que 4.290 propietarios han retirado sus casas del mercado ante la incertidumbre jurídica. Y el Observatorio del Alquiler calcula en 200.000 las viviendas que se retirarían del mercado con un alza del 10% en los precios. Además, los promotores advierten que la incertidumbre ahuyenta la inversión.
Juan Chicharro Ortega, General de División de Infantería de Marina ( R ) Pertenezco a una generación que vió el fin del franquismo y nacer, con ilusión, la Transición. Esa ilusión se pudrió pronto. ETA asesinaba y la política empezaba a acostumbrarse a la cesión. Lo que entonces parecía una anomalía era, en realidad, el primer acto de una claudicación. Hoy la partitocracia ha entregado la llave del Estado a minorías secesionistas que en las otrora provincias vascongadas y en Cataluña eran, hace no tanto, residuales. Ya no lo son. Condicionan la nación entera porque se les ha permitido hacerlo.
El método tiene nombre y apellidos. Zapatero abrió la brecha. Sánchez la ha convertido en sistema. No gobiernan para España: gobiernan contra la idea misma de España cuando esa idea estorba a su supervivencia. El interés personal y de partido ha sustituido al interés nacional. La convivencia no se ha «tensado»: se ha roto a conciencia.
Luis Losada Pescador. El caso Maricarmen es ya el temido 15M de la Vivienda. La izquierda sabe que está en descuento y está precalentando por la banda. El otoño va a ser caliente. Pero si finalmente se produce el cambio político están preparados para incendiar las calles.
La estrategia es sencilla. La vivienda es ya el principal problema de los españoles, por encima del paro o la corrupción. Al menos eso dice el CIS. El villano es el propietario, ambicioso que solo piensa en dinero. Y la víctima es el pobre inquilino obligado a vivir en infraviviendas o en habitaciones o directamente desahuciado ante la imposibilidad de financiar su techo.
Juan Chicharro Ortega
General de División de Infantería de Marina ( R )
No hace mucho recorrí Melilla, ciudad española desde hace más de cinco siglos, con esa mezcla de orgullo y recelo que produce pisar un pedazo de España tan expuesto. Mientras la recorría, reciente aún la lectura de María Dueñas y de su novela sobre la emigración española a la otrora Argelia francesa, no pude por menos recordar lo acaecido hace más de sesenta años en la que fuera plaza española durante siglos: Orán. Habitada por una gran mayoría de personas de origen español —valencianos, murcianos, almerienses, alicantinos—, aquella ciudad mediterránea sufrió lo indecible. Miles de sus habitantes europeos fueron masacrados o forzados a huir cuando, el 5 de julio de 1962, coincidiendo con la independencia de Argelia, las tropas del FLN y una muchedumbre armada irrumpieron en los barrios europeos. Las fuerzas francesas, presentes por decenas de miles, se pusieron de perfil, tardaron horas en intervenir. Quedó grabada la lección amarga: una ciudad puede dejar de ser lo que era no solo por la fuerza del vecino, sino por la pasividad de quien debía defenderla.
Luis Losada Pescador. El gobierno puso en marcha su maquinaria para convencer a la izquierda europea que la crisis de Ceuta era una crisis humanitaria y que el problema se estaba enquistando por la deslealtad del presidente local y del Partido Popular. El intento funcionó en un primer momento. El comisario responsable de inmigración apeló a la crisis migratoria y puso en cuestión la españolidad de Ceuta.
Pero el órdago a la grande de Feijóo y Abascal funcionó; Bruselas entendió que la crisis de Ceuta podía afectar al resto de estados miembro. La dura resolución del europarlamento ha sido posible gracias al apoyo de los grupos europeos de PP y Vox al que se sumó el grupo de Meloni.