
Luis Losada Pescador. El escándalo destapado por la Fiscalía en su memoria es mayúsculo. Igualdad decide cambiar el sistema de protección telemática de las mujeres víctimas de maltrato por otro más barato. El nuevo sistema revela deficiencias e incoherencias. De hecho obtiene una evaluación de 3,6 sobre 10. Aún así, el gobierno decide seguir adelante. Mala suerte para las mujeres… ¿Solución? Pedir a las mujeres que extremen la precaución. O sea, búscate la vida. ¿De verdad que para eso nos extraen 500 millones de euros anuales a los ciudadanos?
Manuel Parra Celaya. O, si lo prefieren, y con perdón, el culo y las témporas. Sin pretender sentar cátedra de antropólogo, me voy a referir a cuestiones que, desde el punto de vista de una lógica elemental, no guardan relación entre sí, pero se ven imbricadas en las conciencias por causas ajenas a su naturaleza.
Pongamos como primer ejemplo la política y el fútbol; aquella puede considerarse, según las versiones que consultemos, una ciencia o un arte; el fútbol consiste (según algunos) en un deporte; según otros, en un espectáculo; y, según mi humilde opinión, en un negocio. Pero las respectivas hinchadas se apresuran a vivirlo con fanatismo irredento, adaptando los colores de sus equipos a la opción política más radical que encuentren a su paso (y no digo ideológica pues no acostumbran a entender de ideas), sobre todo si el equipo rival enarbola con idéntica pasión símbolos enemigos.
Luis Losada Pescador. Hay una ‘inquisición laica’ que ya no se conforma con la muerte civil. Ahora quiere la ejecución física, el aniquilamiento, el silenciamiento definitivo.
El hallazgo de ideología trans y ‘antifascista’ en la municición del presunto asesino de Charlie Kirk apela al movil ideológico del asesinato; ¿cuál otro podía ser? El gran ‘pecado’ de Kirk fue hablar; eso sí lo hacía muy bien, con contundencia, sin dejar respirar al adversario…
El ambiente ya venía caldeado. El gobernador de California hablaba de “combatir el fuego con fuego” y “cagar a trompadas a estos hijos de puta" en referencia a los republicanos. Por eso Trump señala que “es la consecuencia de demonizar a los que discrepan”. Unos calientan el ambiente y siempre hay alguien dispuesto a apretar el gatillo.
Manuel Parra Celaya. Es evidente que todos los regímenes que han existido en el mundo han procurado que los ciudadanos se acomodaran a las ideas predominantes, fuera de forma directa o indirecta, mediante el recurso del cine. Al proclamarse como panacea social el dogma de la libertad, puede darnos la impresión de que cualquiera tiene barra libre para transmitir sus (respetables) ideas mediante una película, en la confianza de que los espectadores aplicarán su raciocinio y aceptarán o no el mensaje; por un momento, hagamos omisión del importante aspecto de quiénes la van a subvencionar, pues, si se trata de instituciones públicas, es muy probable que el guion y el montaje deban adaptarse -hoy por hoy- a la corrección política.
Alberto Buela. A partir de la primera asunción a la presidencia por Trump comenzó hablarse desde Steve Banon de la idea de Deep State y luego miles de comentaristas y analistas políticos siguieron con el tema.
El Estado Profundo es una realidad permanente compuesta por todos aquellos- funcionarios, militares, administradores, jueces, gobernadores, sindicalistas, periodistas, profesores, eclesiásticos, lobbies comunitarios, banqueros, etc.- que siguen en sus puestos más allá de los ciclos electorales y cambios de régimen.
Ahora bien, como bien sostiene el investigador italiano Gabrielle Adinolfi: El "Estado profundo" no se puede desmantelar porque eso equivaldría a desmantelar todo el orden social y estatal. Se puede atacar a las minorías sediciosas que contaminan el sistema”.
Vicente Díaz de Villegas y Herrería.
Este verano ha sido especial. Antes del inicio del verano mi hija me dijo que mi nieta Juana quería hacer el camino de Santiago conmigo, su abuelo. Le contesté que sí y según me comentó mi hija mi nieta se puso muy contenta.
Hace tiempo, mas de 15 años, que no hago nada fisicamente de forma regular. Consciente del esfuerzo a llevar a cabo y de las posibles rozaduras en los pies, me compré unas botas cortas baratas en el Corte Ingles y madrugué para andar durante un par de semanas una hora, 2, 3 y 4 horas. Las botas tuvieron un fallo y se abrieron las llevé a la tienda y como no había el mismo numero opté por seguir con ellas ya que las tenía domadas. Al volver me dieron unas nuevas.
Luis Losada Pescador. Que un imputado a punto de ser procesado sea el máximo garante de la ley y el orden es una paradoja insufrible. Recuerda a un desleal Trapero velando por el cumplimiento de la legalidad o a un presunto narcotraficante como Maduro revestido de jefe de Estado y de gobierno.
‘Alvarone’ está acusado -además- de revelación de secretos; es decir, de utilizar políticamente las negociaciones -necesariamente discretas- entre fiscalía y justiciable. Algo así como que el cura se ponga a predicar los secretos de confesión. El hecho ha afectado ya a la confianza en la fiscalía y su discreción y a los procesos de negociación.
No sólo eso sino que ‘Alvarone’ -como un delincuente más- ha tratado de borrar pruebas pensando que sin pruebas no había causa cuando debería de saber que el borrado de pruebas es indicio de culpabilidad.
Luis Losada Pescador. Hay parte de relato político y otra parte de estrategia jurídica. El gobierno está empeñado en responsabilizar de los incendios a las CCAA. “Es competencia autonómica”, insiste Marlaska. Y es verdad. Sólo que cuando el incendio deviene en emergencia nacional es obvio que la responsabilidad es estatal. El mismo plan de emergencias así lo señala. Ponerse de perfil cuando la realidad está negro sobre blanco no ayuda.
Tampoco ayuda a eludir responsabilidades llevar desde el 2020 eludiendo las peticiones de los bomberos frente a las catástrofes.
Pero el gobierno está comprometido con el ‘miente, que algo queda’. Que las CCAA asuman su coste político y que carguen con las indemnizaciones y que los tribunales condenen a quien tiene las competencias. Por eso el gobierno ofrece un máximo de 15.000€ para quien haya perdido su casa en los incendios. ¿Cabe ser más cicatero?
Vicente Díaz de Villegas y Herrería. En la 2ª Epoca de la Academia General Militar en 1928 se nombró como director al General mas joven de Europa con experiencia de operaciones y de combate. Alcanzando la Academia GM prestigio internacional como centro moderno de enseñanza militar.
Cerrada por Azaña en 1931 durante la 2ª Republica se reabrió en 1940 con un director con experiencia de Operaciones y Combate y también Medalla Militar Individual.
El propósito de hacer la Academia General era que los oficiales de las diferentes Armas se conocieran mas personal y operativamente alejándose de planteamientos autonomistas. La union hace la fuerza. Principio militar, concentración de esfuerzos, confluencia a un mismo fin de cuantos elementos intervienen en la acción.
Manuel Parra Celaya. Es difícil opinar desde la lejanía y la carencia de conocimientos técnicos, pero eso no nos evita a quienes habitamos en las ciudades -más o menos cómodamente- angustiarnos , en lugar de adoptar una actitud de indiferencia, ante las catástrofes de todo tipo que afectan a los lugares de la España rural. En primer lugar, por un mínimo sentido de la solidaridad y de amor al prójimo (pues, a veces, nuestros prójimos no coinciden en demasía con algunos próximos…y ustedes me entienden); en segundo lugar, por patriotismo, pues son, en definitiva territorios hermanos los que sufren las arremetidas de las danas o la vorágine de las llamas, sean cuales sean los culpables y sus motivos.
Este verano, en concreto, se nos hace casi imposible abrir un periódico o seguir las noticias del televisor con impasibilidad; a veces, no puedo evitar que salgan imprecaciones de calibre de mi boca ante el dantesco espectáculo de los incendios; y que conste que no me centro en los presuntos pirómanos (que haberlos, haylos, según dicen), sino en los demagogos e inútiles, a los que, de momento sin acritud, prefiero calificar con el moratiniano apelativo de expertos a la violeta.