
Se acumula de forma exponencial la información sobre él y, cosa curiosa, tirios y troyanos lo alaban y ponen en su persona grandes expectativas Pues bien, León XIV es otra cosa. Pertenece a una generación que tenía una edad infantil en aquellos complejos años de finales de los 60 y 70. No está determinado por esta categoría. No es conciliar ni preconciliar. No encaja en ninguno de los ficheros que llevamos tanto tiempo usando. Puede que estemos entrando en una nueva etapa de la historia de la Iglesia. Usando la terminología orteguiana a la que me refería al principio, León XIV y Benedicto XVI y Francisco son contemporáneos, pero no coetáneos.
Luis Losada Pescador
No hay dinero y no hay presupuesto. Esa es la excusa del gobierno para explicar la ausencia de medios en la lucha contra el fuego. Por supuesto, no es cierto. Cuenta con 1500 millones para emergencias y con la flexibilidad presupuestaria que le da haber prorrogado los presupuestos covid.
Pero es que además, es cuestión de prioridades. Porque el gobierno destina el triple a las políticas de Igualdad que a la prevención de incendios. Las ‘chocho charlas’ son prioridad. Y así se entiende perfectamente que tengamos 13 aviones menos que en 2021 o que en los últimos 13 años se ha reducido el presupuesto para prevención y extinción de incendios en un 51%. Sólo el año pasado perdimos el 20% de nuestra flota de aviones anti incendios.
¿Conclusión? Prevenir y extinguir los incendios no es una prioridad para el gobierno.
Manuel Parra Celaya. Si Churchill o Napoleón hubieran dicho todas las frases ingeniosas que se les atribuyen, no hubieran tenido tiempo material para hacer nada de lo que consta en los libros de historia. Viene esto a cuento por una reflexión personal de estos días de verano, plagados de noticias de incendios intencionados y de tensiones internacionales.
Verán ustedes: por mi edad y circunstancias debería estar incluido en la condición conservadora que el premier británico atribuía a quienes habían superado con creces la rebeldía adolescente y juvenil; sin embargo, no me considero de esa condición, y cada día más soy más contestatario ante las reglamentaciones y prohibiciones que nos circundan tan abundantemente.
Es más: soy manifiestamente reacio a dejarme encasillar en la estúpida dicotomía de la política actual, entre “conservadores” y “progresistas”, cuya nota de originalidad (¿) y anacronismo la pone el gobierno de Pedro Sánchez al resucitar el manido vocablo de “fascismo” para todo el que le contradice en sus desafueros.
Luis Losada Pescador. Cuánto ganas, si el origen es trabajo, inversiones o rentas, qué empresa te paga, cuánto gastas en salud, si financias a alguna ONG, si pones la X a la Iglesia,... Todo eso está registrado en los archivos de Hacienda almacenados en servidores de Huawei. Y las leyes chinas les obligan a comunicar esa información al régimen.
El negocio no es el almacenamiento sino el acceso a la información masiva. Lo saben todo de España. Todo es todo.
Tienen acceso a las escuchas policiales, a las grabaciones judiciales, a los servicios de Extranjería y a las bases de datos de la Seguridad Social. Llevan años haciendo lobby con las consultoras políticas, principalmente Acento y Llorente y Cuenca.
El 19 de marzo de 1958, frente al primer parlamento europeo, Schuman, artífice y motor de la primera comunidad afirmó. “Todos los países de Europa están penetrados de la civilización cristiana. Esta es el alma que es preciso volver a darle a Europa”. De Gásperi, por su parte afirmaba.” ¿Cómo concebir Europa sin tener en cuenta el cristianismo, ignorando su enseñanza fraterna, social y humanitaria? El Gran canciller alemán Adenauer afirmaba: “Consideramos como meta de nuestra política exterior la unificación de Europa, porque es la única posibilidad de afirmar y salvaguardar nuestra civilización occidental y cristiana de las furias totalitarias religiosas o políticas
Manuel Parra Celaya. Cualquier observador verdaderamente imparcial, al modo de las “Cartas persas” de Montesquieu o de su versión hispana de las “Cartas Marruecas” de Jovellanos, supondría que, una vez encaramados en el poder, se dedicarían a su misión principal, es decir, procurar el bienestar de los ciudadanos, la satisfacción de las muchas necesidades de la sociedad, y en esta tarea deberían esforzarse, poner de manifiesto sus diferentes propuestas, llegando a acuerdos o manteniéndose en sus trece en función de los apoyos que recibieran en el Legislativo de otras formaciones, también teóricamente representantes de unos votantes. Pero no: su principal dedicación y esfuerzo es desgastar al adversario, sacar a relucir sus miserias, ocultar o disimular las propias, y quedar triunfantes en la estrategia del ventilador, que esparce porquería por doquier.
Luis Losada Pescador
Lo de la coherencia en el sanchismo es absolutamente ajeno. La honestidad ni está ni se la espera… Los que se reparten mujeres prostituídas, las colocan en empresas púiblicas y viven del negocio de la prostitución pretenden ‘evangelizarnos’ con una ley para prohibir la prostitución. ¿Propósito de enmienda o hipocresía?
Con la inmigración pasa lo mismo. ‘Venden’ buenismo: esos niños abandonados, esas personas valientes que dejan atrás sus vidas para buscar un mejor futuro para los suyos. La realidad es que el cuidado de los menas se ha convertido en la nueva industria socialista tras la industria del maltrato.
Y ocurre que la presidente y el director de la ONG Quorum Social 77, gestora del gran centro de menas de Canarias han sido imputados. Y el PSOE no ha expulsado al director, Juan Enrique Quintana, afiliado socialista. ¿Código ético? Sus trabajadores reconocen que les pedían “mano dura con los menores”. ¿Y su discurso supuestamente humanitario?
Tomás Salas. Pocas palabras tienen un uso tan frecuente como “democracia” y sus derivados; y este uso y abuso proviene, precisamente, de su prestigio, casi sin competencia entre los términos que definen realidades políticas y sociales. “Democracia -escribe Rafael del Águila- es una de las pocas ´buenas palabras´ que existen en el vocabulario político”. En esto parece todo el mundo estar de acuerdo. Basta con calificar a alguien de “democrático” para que sea valorado positivamente; y basta adosar este calificativo a un nombre, sea el que sea, para que éste adquiera, como por arte de magia, una virtud indiscutible. Sin embargo, esta generalización, este uso ambivalente y siempre connotado positivamente, tiene la contraprestación de la inexactitud y el tópico.
Hace 50 años, era el 30 de julio de 1975, en Madrid, sería las 20,20 h., cuando 46 ciudadanos de diferentes lugares de España dábamos nacimiento a la Organización de Consumidores y Usuarios, la OCU. El lugar del encuentro fue la Residencia Apartamento, Avda. De la Habana, 73. El 6/XII/1975 quedó legalizada la OCU en el Registro Nacional de Asociaciones, la que sería la más importante organización española de atención de los consumidores y la defensa de sus intereses. Promotor de la reunión y primer Presidente de la OCU fue Antonio García de Pablos y Molina, 1946, Catedrático de Derecho Penal de la Complutense. La OCU en sus cinco decadas de continuado y solidario servicio a los consumidores y usuarios han sido mútiples las acciones desarrolladas. Entre ellas me he permitido destacar las siguientes:
Francisco Javier Sánchez Sinovas
El reciente acuerdo sobre la “financiación singular” de Cataluña no ha devuelto la memoria a la clase política sobre los otros conciertos fiscales que ahí siguen, pese a que la igualdad y la justicia son valores superiores de nuestro ordenamiento. Tema tabú cuya opacidad impregna hasta el mismo cálculo del cupo que no se trata en sede parlamentaria sino en reuniones secretas. Es patente que no contribuyen a la
solidaridad con los demás.