
17 agosto 2026- La inflación estadounidense de julio se situó exactamente según lo previsto y apenas hubo noticias en otros frentes que movieran los mercados. Las acciones, los bonos y el dólar cerraron el viernes prácticamente en los
mismos niveles en los que habían abierto el lunes, en una semana típica de escasa actividad bursátil veraniega. La guerra en Irán parece estar entrando en un escenario de resistencia económica a largo plazo entre EE. UU. e Irán y, por ahora, está generando pocos titulares que muevan los mercados.
Los miembros de la Reserva Federal se guardan bien sus cartas respecto a la próxima reunión
de septiembre, y parece seguro que el BCE subirá los tipos ese mismo mes. La divisa que más se ha movido esta semana ha sido el real brasileño, que se vio arrastrado por la caída de los activos brasileños ante la preocupación por una posible victoria de la izquierda en las próximas elecciones presidenciales.
Esta semana también se perfila como tranquila en los mercados.
El evento más destacado será la publicación mundial, el viernes, de los datos del Índice de Gestores de Compras (PMI) de agosto. Esto cobra especial importancia en la eurozona, debido al carácter rezagado de los datos económicos concretos en esta zona. La avalancha de informes laborales del Reino Unido
correspondientes a junio y julio, que se publicarán el martes, y las cifras de inflación del país británico, que se darán a conocer el miércoles, serán clave para la libra esterlina. Las actas de la última reunión de la Reserva Federal, que se publicarán este miércoles, también podrían atraer más atención de lo habitual, dado el giro del banco central estadounidense hacia una menor comunicación y menos orientación prospectiva.