Jóvenes católicos forman una cadena humana y evitan que activistas homosexuales asalten una Catedral
Redacción. En la ciudad francesa de Lyon, un centenar de jóvenes católicos formaron una cadena humana para evitar que un 120 activistas homosexuales y de extrema izquierda asaltasen la catedral en su celebración del “día contra la homofobia”. La policía se interpuso entre los dos grupos y disolvió con material antidisturbios ambos grupos. Los jóvenes católicos enarbolando una bandera vaticana aguantaron los gases al grito de “Europa, Juventud, Cristiandad”.
La victoria moral fue para los católicos y la catedral de Lyon fue salvada del asalto. Una diócesis, la de Lyon, llamativa por ser el hogar del cura de Ars, patrono de los sacerdotes, en el año recién acabado dedicado al presbiterado, y por ser uno de los que viven más recientemente una primavera esperanzadora de vocaciones, gracias en concreto a los carismáticos.
Jovens católicos impedem homossexuais de profanarem a catedral de Lyon
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


