
Luis Losada Pescador. Es un ‘suma y sigue’. Lo último es que una patrullera marroquí invadió aguas españolas en Ceuta tras la visita de los Reyes. El mensaje implícito fue algo así como ‘a ver si es verdad que no les van a dejar solos’. Y no fue verdad... El gobierno lo supo. Y tardó 16 horas en responder. ¡16 horas de humillación! Finalmente terminó enviando una patrullera de la Guardia Civil.
Pero es que llueve sobre mojado. Porque el 7 de septiembre hubo otra incursión marítima marroquí de la que el gobierno nunca informó. ¿Un hecho “puntual” como dice el gobierno?, ¿una situación “habitual” en zonas fronterizas como argumentaron después?, ¿un despiste?, ¿quizás por eso apagaron la geolocalización durante la invasión?
La realidad es que “toma de temperatura” se repitió tras las manifestaciones del 2 de septiembre. ‘A ver si es verdad que los españoles se toman a Ceuta en serio’.
Fidel García. Tal es el título de un ensayo del excelente y gran historiador especialmente de la Historia de Asturias, como se puede verificar en La Trilogía de la Reconquista, José Javier Esparza, que supera con mucho a las obras de otros historiadores negacionistas, autor muy conocido en Gijón por sus frecuentes vistas, especialmente al Ateneo Jovellanos donde presentó hace poco su magnífica novela, el Jinete de la luz.
El ensayo tiene un subtítulo muy actual; Reiniciar España (de la farsa del globalismo a la revuelta de las naciones). A su profundidad une la amenidad para analizar la situación de España, en el conjunto de las naciones. Su análisis es plural, social, político, económico moral y religioso. Esparza parte de una constatación evidente que la describe como: una época actual que ha concluido y que surgió en 1989 con la caída del Muro de Berlín, derrumbamiento al que contribuyó en parte el Papa Polaco San Juan Pablo II, y que supuso el final de la historia y el triunfo del globalismo mundial.
Manuel Parra Celaya. Es muy curiosa la concomitancia que existe entre los partidos que gobiernan España -un actualizado Frente Popular- y la estrategia del reino de Marruecos, especialmente en relación con las ciudades españolas de Ceuta y Melilla. Para más inri, ahora está comprobado que la invasión, lejos de ser espontánea, venía organizada desde aquel país.
Por esa misteriosa relación, ninguno de ellos levantó la voz más de lo imprescindible cuando aquel brusco giro del Gobierno de Sánchez con respecto al antiguo Sahara español; y ello después de haberse llenado la boca de solidaridades con los saharauis. En la presente invasión de Ceuta, están haciendo verdaderas filigranas diplomáticas que nunca se puedan interpretar como acusaciones o protestas diplomáticas.
Luis Losada Pescador.‘Ha estallado la paz’. Este jueves ciudadanos ceutíes han tratado de evitar que la Cruz Roja siguiera repartiendo comida a los invasores. “La Cruz Roja es una mafia”, dicen. Además, un grupo ha logrado burlar el cordón policial y ha quemado varias chabolas de los irregulares en la playa del Trampolín.
Los ceutíes se han hartado de la pasividad gubernamental y han decidido formar patrullas ciudadanas. Cuando el estado falla, la gente trata de sobrevivir. ¿Por qué pasado un mes de la avalancha lo único que ha hecho el gobierno es invertir en acoger y no en expulsar?, ¿por qué se humilla al ejército forzándoles a patrullar sin armas?, ¿por qué la policía recibe órdenes de no intervenir ante los desórdenes de los invasores?
La independencia de Marruecos, proclamada por Francia en marzo de 1956, obligó a España a definir su posición. Franco, a diferencia de París, había reconocido la legitimidad de Mohammed V incluso cuando este fue depuesto por las autoridades francesas en 1953. En abril de 1956, el sultán viajó a Madrid y ambos dirigentes se reunieron. Franco se comprometió a respetar la soberanía e independencia marroquíes y a negociar la formalización del fin del Protectorado. Mohammed V, por su parte, elogió el papel histórico de España y subrayó la importancia de la amistad y la buena vecindad. El encuentro se desarrolló en un tono de cortesía protocolaria, pero ya entonces se percibía la firmeza del jefe del Estado español respecto a los territorios que España consideraba irrenunciables: Ceuta, Melilla, Ifni y el Sáhara.
El presidente PP agradece el trabajo y ejemplo que ha tenido el presidente Vivas, de quien resalta la dignidad, calidad humana y el sentido de Estado que no ha tenido Sánchez, a quien acusa de no haber estado a la altura de la situación y de haber sometido a Ceuta a un “abandono injustificable”.
“Vamos a crear una comisión de investigación en el Senado para saber cómo ocurrió la invasión, cómo se respondió a ella y cómo se puede evitar que vuelva a repetirse”, afirma, subrayando que “no cabe en ninguna cabeza que se den más explicaciones en Harvard que en las Cortes Generales”: “España tiene derecho a un Gobierno que la defienda sin miedo a nadie y a conocer la verdad”.
Luis Losada Pescador. El gobierno puso en marcha su maquinaria para convencer a la izquierda europea que la crisis de Ceuta era una crisis humanitaria y que el problema se estaba enquistando por la deslealtad del presidente local y del Partido Popular. El intento funcionó en un primer momento. El comisario responsable de inmigración apeló a la crisis migratoria y puso en cuestión la españolidad de Ceuta.
Pero el órdago a la grande de Feijóo y Abascal funcionó; Bruselas entendió que la crisis de Ceuta podía afectar al resto de estados miembro. La dura resolución del europarlamento ha sido posible gracias al apoyo de los grupos europeos de PP y Vox al que se sumó el grupo de Meloni.
Luis Losada Pescador. ‘Su sanchidad’ está solo. No cuenta con apoyos parlamentarios para nada. Tampoco para los presupuestos de los que ya ni se mencionan… Sus socios parlamentarios censuran su falta de previsión y su parálisis con la crisis de Ceuta. Hasta su ministra de Defensa, Margarita Robles, evidencia su distancia con el ‘cambiacolchones’. La sucesión ya no es un tabú. La grieta es cada vez más grande.
Sánchez dijo que había reforzado los medios en Ceuta: más policías en frontera, más funcionarios para tramitar las expulsiones y refuerzo de los medios físicos. La realidad es que ahora mismo hay 8 policías en la frontera de Ceuta frente a los 12 que había antes de la invasión. ¿Refuerzo? Y la cifra de funcionarios destinados a tramitar expulsiones asciende a 6. ¿Más refuerzo? En la valla sí que se ha invertido en mejorar sus sensores: 65.000€. ¿De verdad esta es la apuesta del gobierno por la seguridad en Ceuta?, ¿este es el refuerzo ‘vendido’ por el presidente? El ‘miente que algo queda’ tiene las patas cada día más cortas.
Luis Losada Pescador. Las redes arden con una posible nueva invasión de Ceuta este 15 de agosto, festividad de la Virgen de Agosto. Probablemente sea ‘fake’. O quizás, un test sin riesgo. En todo caso, Marruecos hace un despliegue de fuerza: muros de cuatro metros, camiones cisterna, concertinas y policías y militares desplegados. Exactamente lo que no hubo el 30 de julio…
¿Y qué hace España? Ha reforzado con 45 policías aunque todos afirman que no disponen de protocolo de actuación. ¿45 policías extra para frenar una posible invasión de 80.000?, ¿por qué el Ejército no se ha desplegado en frontera como gesto de fuerza?
Cuando lo evidente no ocurre es que no se quiere que ocurra. ¿Por qué?, ¿qué le debe España a Marruecos?
Se facilita acceso en los links a los artículos publicados por Diario YA en la última década con respecto a las ciudades españoles del norte de Africa, donde denunciabamos lo que ha acabado sucedíendo.