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José Luis Orella: El ajedrez ucraniano

 

 

Ucrania se desliza hacia la división social. Finalmente ha quedado claro que el rechazo al acuerdo con la UE, en realidad escondía una nueva revolución. (El ajedrez ucraniano)

 

 

España entiende el inglés, pero no lo habla con fluidez

España mantiene una posición sólida en el panorama internacional del inglés. La edición 2025 del EF English Proficiency Index (EF EPI) sitúa al país en el puesto 36 a nivel mundial, por encima de la media global y dentro del grupo de naciones con competencia media-alta.
El informe, elaborado a partir de millones de pruebas estandarizadas realizadas en 123 países, confirma que los españoles cuentan con una buena base en comprensión lectora y auditiva. Sin embargo, la expresión oral continúa siendo el principal punto débil, un patrón que también se observa en otros países europeos con sistemas educativos consolidados.
«El inglés sigue siendo la lengua clave de la comunicación internacional», señala Kate Bell, responsable académica del EF EPI. «La diferencia competitiva no está solo en entender el idioma, sino en poder utilizarlo con confianza en contextos reales».

De la base académica a la competencia práctica
El diagnóstico del estudio es claro: España ha logrado consolidar el aprendizaje estructural del idioma, pero todavía debe dar el salto hacia una fluidez comunicativa más natural.
En un mercado laboral cada vez más internacionalizado —donde sectores como tecnología, turismo, comercio exterior o innovación operan de forma habitual en inglés— la capacidad de hablar con seguridad se convierte en un elemento determinante.
Ante esta realidad, crece el interés por fórmulas que permitan complementar la formación recibida en el aula con experiencias de uso continuo del idioma.

La inmersión internacional como refuerzo
En este contexto, destinos europeos donde el inglés es lengua oficial han ganado protagonismo entre estudiantes y familias españolas. Malta se ha consolidado como una de las opciones más elegidas por varias razones estructurales.
Por un lado, ofrece proximidad geográfica y vuelos frecuentes, lo que facilita estancias de corta o media duración. Además, presenta costes más contenidos en comparación con otros países angloparlantes, un factor relevante en la planificación formativa. A ello se suma un entorno mediterráneo que facilita la adaptación cultural y reduce la barrera inicial para muchos estudiantes.
Pero el elemento decisivo es otro: el inglés es lengua oficial y se utiliza de forma cotidiana fuera del aula, lo que permite reforzar de manera constante la expresión oral, precisamente el área que el EF EPI identifica como principal margen de mejora en España.
Organizaciones internacionales como EF Education First, con más de 60 años de experiencia en educación global, desarrollan en la isla programas de inmersión que combinan clases estructuradas con convivencia multicultural y práctica diaria del idioma. Los detalles sobre sus programas para estudiar ingles en malta están disponibles en su plataforma educativa, donde se especifican niveles, modalidades y duración de los cursos.
El EF EPI 2025 deja una conclusión clara: España ha avanzado en conocimiento, pero el siguiente paso exige más práctica real. En ese proceso, la inmersión internacional se consolida como una herramienta cada vez más utilizada para convertir comprensión en comunicación efectiva.