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José Luis Orella: El ajedrez ucraniano

 

 

Ucrania se desliza hacia la división social. Finalmente ha quedado claro que el rechazo al acuerdo con la UE, en realidad escondía una nueva revolución. (El ajedrez ucraniano)

 

 

M&A de software y SaaS claves del informe 2025

El mercado tecnológico entra en 2025 con una imagen partida en dos. Por un lado, la bolsa castiga a muchas compañías de SaaS; por otro, el mercado privado mantiene el apetito comprador. Ese contraste, más que una contradicción, describe un ajuste de expectativas sobre cómo compite el software en un entorno que gira alrededor de la IA, los agentes y la automatización.
En ese contexto, el informe valoraciones y operaciones de M&A de Software y SaaS se presenta como una lectura útil para entender qué se paga, quién compra y por qué se cierran operaciones incluso cuando el ruido bursátil sube de volumen. El texto que acompaña al informe parte de una coincidencia llamativa: la corrección en cotizadas y, a la vez, un año especialmente activo en compraventa de empresas.

Cuando la bolsa tiembla y el mercado privado sigue
Una parte del mercado público ha expresado dudas con fuerza. En un solo día, la capitalización de las compañías cotizadas de SaaS perdió más de 300.000 millones de dólares, y el índice IGV Software ya acumulaba una caída cercana al 30% desde el pico de finales de septiembre. La magnitud del ajuste importa menos que su motivo: el temor a una adaptación lenta al nuevo ciclo tecnológico.
El argumento no gira alrededor de resultados actuales. De hecho, el propio análisis subraya que varias empresas con correcciones más intensas mantienen ventas récord y beneficios históricos. La discusión se desplaza hacia el mañana, hacia la velocidad con la que cada compañía logra reinventar producto y propuesta de valor en un mercado que cambia a un ritmo poco habitual.
Ahí aparece la primera clave para interpretar el contraste. El mercado público suele anticipar riesgos con severidad cuando percibe incertidumbre estructural. En cambio, el comprador privado tiende a mirar palancas más tácticas: base instalada, datos, conocimiento sectorial y capacidad de extraer valor con ejecución. No se compra un gráfico bursátil, se compra un negocio.

IA y agentes como prueba de estrés para el SaaS
El texto vincula la corrección con una preocupación concreta: la rapidez de adaptación a un entorno dominado por IA, agentes y automatización. Esa frase, por sí sola, ya funciona como marco. No se discute si la IA “llega”, sino quién la incorpora de forma convincente a su producto, su go-to-market y su estructura de costes.
En esa línea, el análisis defiende que las compañías de software parten con ventaja: cuentan con clientes, datos y especialización. Construir soluciones con IA y agentes “encima” de plataformas existentes resulta más sencillo que sustituirlas desde cero. La ventaja no es teórica, es operativa: quien ya está dentro del flujo de trabajo del cliente dispone de una posición privilegiada para añadir valor.
Al mismo tiempo, esa ventaja no elimina la presión. Los incumbentes necesitan inversión y evolución de producto. El texto lo plantea con una pregunta incómoda para compañías pequeñas: el crecimiento del mercado puede llegar, pero no todas tendrán capacidad para adaptarse al ritmo que exige el nuevo escenario. El tamaño ayuda, pero la ejecución decide.

Un TAM que crece y empuja decisiones estratégicas
El documento apunta a un consenso: el TAM de las soluciones de software crecerá de forma radical con IA, más dispositivos, robótica, agentes y nuevas industrias. En términos prácticos, esto eleva el atractivo del sector para compradores y financiadores, porque amplía el techo potencial de ingresos y abre nuevas categorías de producto.
Sin embargo, ese crecimiento proyectado también acelera decisiones. Para muchos fundadores, integrarse en un grupo más grande, con sinergias reales, o incorporar el respaldo de un private equity deja de ser una medida defensiva. Pasa a ser una opción para “acelerar y jugar fuerte” en los próximos años. La escala se convierte en una herramienta estratégica.
En este punto, el relato del informe conecta con una realidad frecuente: en mercados que cambian rápido, la independencia no siempre equivale a control. Mantener el ritmo exige recursos, foco y, a menudo, una plataforma comercial más amplia. Para ciertos perfiles de compañía, la operación corporativa no cierra un ciclo; abre una fase distinta.

Iberia como termómetro de actividad en 2025
Los datos citados para Iberia funcionan como el núcleo informativo del post. En 2025 se cerraron 77 operaciones mayoritarias de software en España, frente a 66 en 2024 y 59 en 2023. Es el mayor número de transacciones de los últimos cinco años. La tendencia describe continuidad, no un rebote puntual.
Ese volumen resulta relevante porque llega pese a un entorno de mayor prudencia en valoraciones. El propio texto insiste en que el mercado privado sigue muy activo: compradores ilusionados y vendedores que vuelven a sacar compañías al mercado. Dicho de otro modo, la actividad no se paraliza por la narrativa bursátil; se reordena alrededor de criterios más exigentes.
Además, el enfoque en “operaciones mayoritarias” aclara el tipo de movimiento: no se trata solo de inversión minoritaria o rondas, sino de cambios de control y consolidación. Esto suele implicar integración, sinergias y planes de transformación operativa. El M&A actúa como mecanismo de reconfiguración del sector.

Valoraciones por tamaño y la prima de calidad
El post aporta dos referencias de múltiplos sobre ingresos, vinculadas al valor de empresa (EV). En operaciones por debajo de 10 millones de euros de EV, la mediana de valoración se sitúa en 3,7x ingresos. En el tramo entre 10 y 100 millones de euros de EV, la mediana sube hasta 4,6x ingresos, lo que refleja una prima por tamaño y calidad.
Estas cifras sugieren una lectura clara: el mercado paga más cuando percibe menor riesgo y mayor capacidad de escalar. El tamaño suele correlacionar con procesos, retención, diversificación de clientes y una estructura comercial más robusta. La prima no premia el volumen por sí mismo, sino lo que ese volumen suele implicar en estabilidad y ejecución.
También aparece una idea implícita: el comprador discrimina más que en ciclos de exuberancia. Los múltiplos medianos ofrecen una referencia, pero no prometen homogeneidad. En un mercado con IA como factor de incertidumbre, la diferencia entre compañías que se adaptan y las que no lo hacen puede ampliar la dispersión en precios.

Quién compra más en Iberia y qué sugiere ese ranking
El texto identifica a los compradores más activos en Iberia en los últimos cinco años y señala un patrón: destacan fondos de private equity y roll ups de software. En el ranking citado, HG encabeza con 23 adquisiciones, seguido de BSG con 20. Después aparecen Oakley Capital y Silver Lake, con 13 operaciones cada uno, Total Specific Solutions con 12 y PSG con 10.
La lista retrata una consolidación persistente, no una suma de casos aislados. Los compradores recurrentes suelen tener tesis claras, playbooks de integración y capacidad para ejecutar varias adquisiciones en paralelo. En software, ese enfoque encaja con estrategias de plataforma: comprar activos complementarios, mejorar márgenes, reforzar producto y aumentar presencia sectorial.
Ese comportamiento también ayuda a interpretar por qué el mercado privado “no duda” con la misma intensidad que la bolsa. Un comprador con experiencia en integración puede valorar la ventaja de la base instalada y los datos, y plantear una hoja de ruta de producto más agresiva. La incertidumbre tecnológica no desaparece, pero se gestiona con estrategia y recursos.

Qué aporta un informe anual para leer el mercado con menos ruido
El post señala que el informe completo supera las 30 páginas, con datos y análisis sobre valoraciones, compradores y operaciones reales. En un entorno donde el debate público se llena de titulares sobre “muerte del SaaS” o disrupciones inminentes, el valor de este tipo de informe reside en aterrizar la conversación en hechos: actividad, rangos de valoración y comportamiento de compradores.
El dato no elimina la incertidumbre, pero ordena prioridades. Si el mercado registra un récord de adquisiciones en Iberia, eso obliga a matizar cualquier lectura apocalíptica. Si los múltiplos muestran una prima por tamaño, eso orienta decisiones sobre crecimiento, foco comercial y preparación para una transacción.
Para equipos directivos y fundadores, la utilidad práctica suele estar en comparar la propia empresa con el “estándar” que el mercado paga y en entender quién está comprando con más constancia. Esa combinación, además, permite anticipar qué tipo de relato convence hoy: adaptación a IA, claridad de producto, disciplina comercial y capacidad de integración con una plataforma mayor.
El dilema de fondo para 2026 ya está planteado
El texto deja una tensión abierta que seguirá presente: el mercado cotizado puede castigar por anticipación mientras el privado compra con intensidad. Esa convivencia no es extraña cuando cambia el paradigma tecnológico. La cuestión clave no es si habrá operaciones, sino qué compañías demuestran rapidez de reinvención y cuáles necesitan apoyo externo para alcanzarla.
En Iberia, los números citados muestran que el M&A ya cumple una función de “acelerador” para muchos actores. Quien quiera competir en un TAM creciente, con IA como motor, deberá decidir pronto si apuesta por construir en solitario o si busca una estructura que permita invertir y evolucionar al ritmo que exige el mercado.