
Los jóvenes en la actualidad tardan más tiempo que hace unos años en tener pareja estable. Hoy es posible encontrar hombres y mujeres que no tienen un compañero o compañera sentimental en la mitad de la veintena, cuando es probable que sus padres ya estuvieran casados y con hijos con su edad. Esto tiene que ver también con los cambios culturales entre generaciones, sobre todo en países como España, que han tenido su particular contexto político y social.
Contraer matrimonio antes era la única manera de salir de casa de los padres y, algo destacable en el caso de la mujer, escapar de la autoridad impuesta, sobre todo, por el padre. Casarse era por entonces visto como una forma de independizarse, si bien en una sociedad heteropatriarcal, era en realidad someterse a una nueva autoridad: la del marido.
La Era Digital
Desde los españoles años 70 u 80 (sobre todo en las zonas más rurales) hasta hoy, los patrones culturales se han abierto mucho., se sientan más libres a la hora de encontrar pareja estable, y puedan decidir si tener hijos o no. Muchos anteponen sus expectativas laborales y sus deseos de crecer profesional y personalmente a formar una familia, lo que ha también ha retrasado la maternidad.
Al margen de lo profesional, los jóvenes parecen entender además que una relación estable puede ser un cortapisa para su estilo de vida, que también engloba satisfacer sus gustos personales. Que se lo pregunten, saliendo de España, a los japoneses, que priorizan su independencia y el alejarse de los problemas tanto que, el pasado mes de septiembre, no habían contraído matrimonio el 70% de las mujeres y el 60% de los hombres.
Lo de no encontrar pareja también puede deberse a que no se encuentra a la persona adecuada, más que al deseo expreso de no quererla. Hay personas que sí consideran las ventajas de tener pareja estable y, sin embargo, fracasan una y otra vez en las relaciones, ¿por qué? Principalmente, porque cuesta encontrar a alguien con quien tener total conexión. Eso sí, no es imposible.
Las nuevas formas de encontrar el amor
Muchas mujeres, por ejemplo, se desaniman cuando vienen a su cabeza sus propias fotos románticas o imágenes de amor imaginarias, así como el propio concepto del amor. El cine y las series, sobre todo las versiones estadounidenses, nos muestran en sus comedias románticas a chicas que llevan soñando con su boda desde que eran adolescentes.
Es evidente que esto no comienza en una tienda online de alianzas, adquiriendo los anillos de matrimonio. Desde luego, ese será un momento muy feliz, pero dejemos las alianzas de boda para más adelante.
En muchas ocasiones, la clave para encontrar pareja estable radica en tener una actitud proactiva y en que la persona tenga la suficiente confianza en sí misma, por lo que si carece de ella, es ahí donde hay que empezar a trabajar. Es uno mismo quien busca y trabaja su suerte, cuando lo habitual es que a ésta no le dé por aparecer por sí sola.
Las redes sociales y otras formas de comunicación actuales son muy criticadas porque nos encierran, porque restan en el tú a tú, en el tan necesario contacto físico. Sin embargo, y puede que interesadamente, no se argumenta sobre su amplio potencial en lo que a comunicación se refiere, en como acerca a un número mayor de personas que en el caso del mundo offline.
Según han crecido las herramientas para buscar pareja, como las propias redes sociales o las páginas especializadas en citas, también han crecido las nuevas ideas y propuestas para encontrar pareja, como los llamados “single trips”. Sin ser nuevo, la fórmula parece volver con fuerza.
El abaratamiento en los costes al viajar gracias al auge de las compañías de bajo coste o al nuevo concepto de “hostel” han propiciado que muchas personas, sin contar con un gran presupuesto, puedan salir a conocer rincones cercanos o remotos con relativa asiduidad. Y cuanto más mundo se conoce, más se crecen las ganas de conocer más.
Los “single trips” combinan el placer de viajar con la posibilidad de conocer a gente nueva, puesto que están organizados por una plataforma como Meetic con esa idea. El año que viene, 2017, ya cuentan con toda una agenda de viajes a grandes ciudades europeas, incluyendo la ciudad del amor: París. La experiencia tiene que ser un éxito sí o sí, porque aunque no todos vuelvan a su lugar de origen con una potencial pareja estable, visitar otra ciudad de un modo tan distinto contribuirá, a buen seguro, a sus experiencias positivas.
Vencer a la incertidumbre
Uno de los peores enemigos del amor es el miedo. Miedo a sufrir, a sentirse decepcionado, a hacerle daño a la otra persona. Cada persona hace frente a esta incertidumbre como puede. Algunas incluso optan por el llamado tarot gitano del amor.
Cuando una persona recurre a estos métodos está intentando probablemente satisfacer una necesidad ancestral: la de conocer, la de anticiparse. Incluso algunos recurren a lo que ellos llaman videntes buenas.
Lo mejor, en todo caso, es hacer caso a ese tema recurrente de la literatura universal: aprovecha el momento. ¡Carpe diem!